Las certificaciones de calidad y las acreditaciones se han convertido en una herramienta clave para que las empresas fortalezcan su competitividad y amplíen sus oportunidades de negocio, tanto en el mercado local como en el internacional.
El país busca fortalecer su infraestructura de calidad para apoyar las exportaciones, fomentando en las empresas la obtención de certificaciones, normas técnicas y sellos de calidad que impulsen la confianza del consumidor.
La certificación de calidad es un reconocimiento que acredita que un producto, servicio o proceso cumple con normas técnicas establecidas. En un entorno cada vez más competitivo, estas certificaciones se han convertido en un factor clave para fortalecer la confianza del consumidor y mejorar la competitividad de las empresas.
A través del Instituto Dominicano para la Calidad (Indocal), en el país se desarrolla una estrategia para fomentar que las empresas cumplan con estándares técnicos que garanticen que los productos dominicanos, especialmente aquellos con proyección internacional, cuenten con requisitos rigurosos, con el objetivo de impulsar el crecimiento de las exportaciones.
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“La apuesta por la visibilidad de productos que cumplen con altos estándares de calidad dinamiza los sectores productivos y facilita su acceso a los mercados internacionales”, afirma Néstor Matos, director ejecutivo de Indocal.
La infraestructura de calidad también está estrechamente vinculada al comercio internacional. De acuerdo con el Índice Global de la Infraestructura de la Calidad (GQII), existe una correlación entre el desarrollo de los sistemas de calidad y el nivel de exportaciones de un país.
Esto se debe a que los estándares técnicos permiten que los productos cumplan con los requisitos de importación, reducen barreras comerciales y generan mayor confianza entre consumidores y compradores internacionales.
No es un dato menor: en 2025 República Dominicana alcanzó US$14,645.2 millones en exportaciones en valor FOB, según cifras de la Dirección General de Aduanas (DGA).
Las certificaciones de calidad y las acreditaciones se han convertido en una herramienta clave para que las empresas fortalezcan su competitividad y amplíen sus oportunidades de negocio, tanto en el mercado local como en el internacional.
De acuerdo con Lucile Houellemont, presidenta de la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo, los sistemas de gestión permiten a las empresas mejorar sus procesos internos y garantizar estándares más altos en sus productos y servicios, lo que genera mayor confianza entre clientes y socios comerciales.
“Cuando una empresa busca la excelencia siempre va a producir un mejor producto. Los sistemas de gestión te permiten mejorar tus procesos y, a partir de ahí, acceder a certificaciones de calidad que funcionan como un aval ante los clientes”, indica.
Esos estándares, de acuerdo con Houellemont, también facilitan la entrada a nuevos mercados, ya que las certificaciones sirven como garantía de que la empresa mantiene procesos de mejora continua y cumple con criterios reconocidos internacionalmente.
En ese sentido, muchas empresas afiliadas a la Cámara cuentan con certificaciones como la ISO 9001, un estándar utilizado para la gestión de la calidad.
Contra la informalidad
En República Dominicana, el 54.1 % de los trabajadores se encuentra en el sector informal, según la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo del Banco Central (BC).
El país tiene más de 5.1 millones de personas ocupadas; de estas, 2.3 millones tienen empleos formales.
A nivel empresarial, el país cuenta con 1.5 millones de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), de acuerdo con el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM). De ese total, el 85 % opera en la informalidad, es decir, sin registro formal ni cumplimiento completo de obligaciones fiscales o laborales.
Ante este reto, el Indocal ha identificado que la existencia de normas técnicas y su correcta implementación no solo contribuyen a mejorar la calidad de los productos, sino que también funcionan como una barrera natural frente al comercio informal o ilícito.
Uno de los sectores donde este enfoque se ha vuelto prioritario es el de las bebidas alcohólicas, debido a la adulteración de productos que por un tiempo impactó negativamente al país en la mirada internacional.
Pese a estos retos, República Dominicana mantiene una posición destacada en la región en materia de infraestructura de calidad. Ocupa el puesto 101 de 184 economías en el Índice Global de Infraestructura de la Calidad.
No obstante, fortalecer este sistema se ha convertido en una necesidad para impulsar la competitividad y la capacidad exportadora.
Datos de la Encuesta Nacional de Desarrollo Industrial y Sostenibilidad (Endis) del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) revelan que el 23.3 % de las empresas señala dificultades en el mercado local como uno de los factores que limitan el aumento de su producción, mientras que un 12 % enfrenta obstáculos en el mercado internacional.
Las limitaciones también aparecen en las relaciones con proveedores. El 23.8 % de las empresas reporta dificultades para comprar a suplidores locales, principalmente por problemas relacionados con los plazos de entrega y la calidad.
Algo similar ocurre al momento de vender, ya que un 10 % identifica la calidad de sus productos como una de las barreras.
En la estrategia de posicionar la calidad como parte de la marca país, el Indocal también participa en procesos de reconocimiento de denominaciones de origen, como ocurre con el ron dominicano.
“Este tipo de reconocimiento es fundamental porque no solo garantiza la autenticidad del producto, sino que lo protege frente a falsificaciones y lo posiciona internacionalmente como una expresión legítima de nuestra cultura y capacidad productiva”, sostuvo Matos, del Indocal.
Aun así, la calidad continúa siendo una de las principales barreras para que las micro, pequeñas y medianas empresas accedan a los mercados internacionales.
Normas técnicas y su aplicación
El país cuenta con la Política Nacional de la Calidad 2024-2028, cuyo tercer eje apuesta por una economía innovadora y diversificada, capaz de generar crecimiento económico sostenible, empleo digno y una distribución más equitativa de la riqueza.
Establece que el sector público, empresarial y académico, además de los consumidores como demandantes de bienes y servicios de calidad y cuyos derechos y seguridad deben ser garantizados por el Estado, deben trabajar en el fortalecimiento de la infraestructura de calidad.
Mientras que desde la Asociación Nacional de Empresas e Industrias de Herrera (Aneih) se impulsa que más empresas se formalicen y adopten procesos que garanticen bienes competitivos y confiables.
El presidente de la entidad, Ángelo Viro, señaló que se ha avanzado hacia una mayor cultura de calidad, lo que fortalece la industria local y su capacidad para competir.
También advirtió sobre los riesgos de la entrada de mercancías de baja calidad a través del comercio informal, al considerar que estos productos afectan tanto a los fabricantes locales como a los consumidores.
Con más productos dominicanos ganando prestigio internacional, ya sea por su calidad, autenticidad o impacto ambiental positivo, la nación se encamina a consolidar una marca país reconocida no solamente por su turismo, sino también por lo que produce con excelencia.
De hecho, el sello “Hecho en República Dominicana” cuenta con más de 1,000 productos.
Para el Indocal, uno de los principales desafíos hacia la próxima década es afianzar una cultura de calidad en todos los niveles: empresarial, institucional y ciudadano.
Para esto, se han lanzado campañas educativas para que el consumidor reconozca el valor de los sellos de calidad y prefiera los productos con esa insignia.
El organismo también promueve una mayor participación de las empresas en los procesos de capacitación, implementación de normas y esquemas voluntarios de certificación.
Además, se está fortaleciendo el sector de la metrología, que es la ciencia de las mediciones, con el fin de garantizar precisión y seguridad en procesos industriales y comerciales. Esto incluye desde la verificación de balanzas en supermercados hasta los surtidores de combustible.
En un entorno donde la seguridad del consumidor y la competitividad global son cada vez más exigentes, el fortalecimiento de la infraestructura de la calidad se perfila como una de las herramientas más eficaces para el desarrollo sostenible del país.
Reconocimiento de las buenas prácticas
Las acreditaciones en sostenibilidad se han convertido en un componente clave para que las empresas puedan alinearse con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, en un contexto donde la salud, el medioambiente y la calidad de los procesos están cada vez más interconectados.
El director del Organismo Dominicano de Acreditación (ODAC), Ángel Taveras, explica que la acreditación no solo impacta la salud pública, sino que también se vincula directamente con estándares ambientales y de calidad exigidos en los mercados globales.
Taveras destacó que este proceso no es automático, sino que implica evaluaciones continuas por cada alcance que se desea obtener.
“Por cada alcance que nosotros buscamos un reconocimiento tenemos que ser evaluados”, explicó, al comparar este proceso con una escalera en la que cada nivel requiere una validación independiente.
La ampliación de estos alcances se conecta directamente con los ODS, en la medida en que permite certificar prácticas alineadas con criterios ambientales, de calidad y seguridad.
En este contexto, las acreditaciones funcionan como un puente entre la regulación local y los estándares internacionales, facilitando el cumplimiento de los ODS y fortaleciendo la confianza en los sistemas productivos.
Certificaciones más demandadas
En República Dominicana, tanto el ODAC como el Indocal forman parte del sistema que valida y certifica la calidad, seguridad y sostenibilidad de las empresas. A continuación, una lista de algunas de las certificaciones y acreditaciones que más valor aportan.
ISO 9001 – Sistema de Gestión de la Calidad
Establece un sistema de gestión enfocado en la mejora continua, el control de procesos y la satisfacción del cliente.
ISO 14001 – Sistema de Gestión Ambiental
Define lineamientos para identificar, controlar y reducir el impacto ambiental de las operaciones.
ISO 45001 – Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo
Establece un marco para prevenir riesgos laborales, mejorar las condiciones de trabajo y proteger la salud de los empleados, fortaleciendo la cultura de seguridad dentro de la organización.
Certificación de producto (Normas Técnicas Nordom y Reglamentos)
Verifica que un producto cumple con estándares técnicos de calidad, seguridad y desempeño. Es clave para la comercialización y exportación, ya que genera confianza en consumidores y mercados internacionales.
Acreditación de laboratorios e inspección (ISO/IEC 17025 y 17020)
Evalúa y reconoce la competencia técnica de laboratorios, organismos de inspección y certificadoras. Garantiza que los resultados que emiten son confiables y tienen validez internacional, siendo fundamental para sectores industriales y regulatorios.
