El país superó por primera vez los 5,000 millones dólares en inversión extranjera directa, escaló al octavo lugar entre los mayores receptores de la región y registró un crecimiento que superó ampliamente el promedio latinoamericano.
República Dominicana ingresó en 2025 al grupo de las principales economías receptoras de inversión extranjera directa (IED) de América Latina y el Caribe al superar, por primera vez, los 5,000 millones de dólares (mpd) captados en un año. El país recibió 5,033 mpd, un crecimiento interanual de 11.3% que lo posicionó como el segundo mayor destino de inversión del Caribe y el octavo de toda la región, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y por un menor dinamismo de los nuevos proyectos de inversión.
El desempeño también contrastó con el comportamiento regional. América Latina y el Caribe captó 194,233 mdd en IED durante 2025, apenas un 1.7% más que el año anterior. El país caribeño, por su parte, registró un ritmo de crecimiento más de seis veces superior al promedio regional y concentró cerca del 3% de todo el capital foráneo recibido por Latinoamérica.
De acuerdo con el informe La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2026, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el resultado permitió al país integrarse al grupo de economías que concentraron los mayores flujos de inversión en la región. Brasil y México mantuvieron el liderazgo al absorber el 62% de todas las entradas de IED registradas durante 2025. Detrás de esas dos economías se ubicaron Chile, Perú, Colombia, Guyana, Costa Rica y República Dominicana, cada uno con participaciones que oscilaron entre el 3% y el 7% del total regional.
Más allá del récord histórico, la posición alcanzada adquiere relevancia por el contexto en que se produjo. La Cepal señala que 2025 estuvo marcado por elevadas tensiones mundiales, una creciente incertidumbre sobre el comercio y la inversión y una nueva configuración de los flujos internacionales de capital. Aunque las entradas mundiales de inversión extranjera aumentaron 14%, impulsadas principalmente por las economías desarrolladas, el organismo advierte que las economías en desarrollo enfrentaron un comportamiento mucho más heterogéneo y una reducción en el dinamismo de los nuevos proyectos.
Ese escenario también se reflejó en América Latina y el Caribe. Durante 2025 disminuyó tanto el número de anuncios de proyectos de inversión como el monto comprometido para nuevas iniciativas. En total, la región recibió anuncios por 114,100 mpd distribuidos en 1,326 proyectos, lo que representó caídas interanuales de 34.3% en el valor anunciado y de 10.2% en la cantidad de proyectos.
"República Dominicana superó por primera vez los 5,000 mpd en inversión extranjera directa y pasó a formar parte del grupo de las principales economías receptoras de capital de América Latina y el Caribe", señala el informe.
En ese entorno, República Dominicana figuró entre las excepciones. El país registró anuncios de inversión cercanos a 1,500 mpd, un incremento de 29% respecto a 2024, impulsado principalmente por proyectos de ampliación de infraestructura portuaria y zonas francas. Según la Cepal, estas iniciativas fortalecen el posicionamiento del país como destino para inversiones vinculadas con la logística y el comercio exterior. También se anunciaron inversiones en hoteles, turismo y energías renovables, aunque estas últimas fueron inferiores a las registradas el año anterior.
El informe también distingue el caso dominicano dentro del Caribe. Aunque Guyana y República Dominicana se consolidaron como los dos principales receptores de inversión extranjera de la subregión, la Cepal enfatiza que ambos resultados responden a motores completamente diferentes. En Guyana, la llegada de capital continúa concentrándose en la explotación de hidrocarburos, actividad que explica prácticamente toda la dinámica de inversión del país. En República Dominicana, en cambio, el crecimiento ha estado vinculado al desarrollo de las zonas francas, el comercio exterior y la expansión de actividades de servicios.
El organismo incluso establece un paralelo entre República Dominicana y Costa Rica. En ambos casos, señala que la consolidación de una estrategia en la que las empresas transnacionales desempeñan un papel central para el desarrollo productivo ha impulsado un crecimiento sostenido de la inversión extranjera. Costa Rica superó los 5,000 mpd por cuarto año consecutivo, mientras que República Dominicana alcanzó ese umbral por primera vez en 2025.
Otra diferencia respecto al comportamiento regional se observó en el desempeño sectorial. Mientras la inversión en manufacturas disminuyó en la mayoría de las economías latinoamericanas, incluidos Brasil y México, la Cepal identifica a Costa Rica y República Dominicana como las excepciones. Asimismo, el país mantuvo una elevada concentración de inversiones en el sector servicios, donde se dirigió el 83% de los flujos recibidos durante el año, reflejando el peso de actividades vinculadas al comercio, el turismo y la logística dentro de su estructura de atracción de capitales.
El informe de la Cepal concluye que las dinámicas de atracción de inversión extranjera en América Latina y el Caribe son cada vez más heterogéneas y responden a estrategias productivas distintas. En ese escenario, República Dominicana alcanzó un máximo histórico de captación de capitales y dejó de figurar únicamente entre los principales receptores del Caribe para incorporarse al grupo de las economías que concentran los mayores flujos de inversión extranjera de toda la región, en un año en que el contexto internacional planteó mayores desafíos para la llegada de nuevos proyectos.
