Aunque el país recibió cerca de 2.8 millones de cruceristas en 2025, dos de cada tres embarcaciones que arribaron a sus puertos estuvieron dedicadas al comercio marítimo
Los cruceros suelen llevarse el protagonismo. Sus pasajeros desembarcando cada día son la imagen más visible del auge del turismo marítimo en República Dominicana. Sin embargo, la verdadera dimensión del sistema portuario se encuentra unos muelles más allá, donde portacontenedores, graneleros, tanqueros y otros buques comerciales mantienen en marcha el comercio exterior y sostienen buena parte de la actividad económica de los puertos dominicanos.
Esa dinámica se observa en las finanzas de la Autoridad Portuaria Dominicana (Apordom). Documentos obtenidos por Forbes República Dominicana muestran que la institución cerró 2025 con ingresos por 2,227.9 millones de pesos (mdp), mientras que entre enero y mayo de 2026 acumuló 672 mdp, producto de un esquema de recaudación basado en servicios portuarios, concesiones y la actividad logística desarrollada en los principales puertos del país.
Las estadísticas tambien muestran la magnitud de esa actividad. Durante 2025, los puertos del país recibieron 6,068 embarcaciones, de las cuales 3,989 correspondieron a buques de carga (entre carga general, portacontenedores, graneleros y tanqueros), equivalentes al 65.7% del total. A ellas se sumaron 772 cruceros, además de remolcadores, ferris, yates y otras embarcaciones especializadas.
Esta dinamica se mantuvo durante el primer semestre de 2026. Entre enero y junio arribaron 3,492 embarcaciones, un 10.6% más que las 3,158 registradas en igual período de 2025. De ese total, 2,191 fueron buques de carga, equivalentes al 62.7% de las operaciones, mientras que 477 correspondieron a cruceros.
Detrás de estas cifras, de desplega una estela de números. Entre enero y septiembre de 2025, los puertos dominicanos movilizaron 29.5 millones de toneladas métricas de carga, resultado del manejo de mercancías de importación, exportación y tránsito. En ese mismo período también procesaron 1.78 millones de contenedores (TEU), recibieron 5,180 embarcaciones, entre ellas 619 cruceros, y movilizaron cerca de dos millones de pasajeros.
Durante 2025, Haina Oriental encabezó las operaciones con 1,316 embarcaciones, seguido por Caucedo, con 1,046. Detrás se ubicaron Puerto Plata, con 614, y Santo Domingo, con 468, lo que refleja el peso de estas terminales dentro de la dinámica portuaria nacional.
El comportamiento se mantuvo durante el primer semestre de 2026. Entre enero y junio, Haina Oriental acumuló 652 embarcaciones, mientras Caucedo registró 587, conservando ambos el liderazgo en el movimiento de buques del sistema portuario.
El auge del turismo de cruceros
De acuerdo con datos del Ministerio de Turismo, durante 2025, los puertos dominicanos recibieron más de 750 cruceros, que movilizaron 2,815,732 pasajeros y 1,007,862 tripulantes. La mayor concentración de operaciones se registró en Taíno Bay y Amber Cove, que en conjunto recibieron 563 escalas, equivalentes a cerca del 71% de todos los cruceros que arribaron al país durante el año. Les siguieron La Romana, con 110 operaciones; Cabo Rojo, con 42; Samaná, con 35; Santo Domingo, con 21; e Isla Catalina, con 17, de acuerdo con los registros de operaciones portuarias.
La actividad mantuvo un comportamiento similar durante el primer semestre de 2026. Entre enero y junio se contabilizaron 482 cruceros, que transportaron 1,653,129 pasajeros y 597,858 tripulantes. En ese período, Taíno Bay volvió a encabezar las llegadas con 184 escalas, seguido de Amber Cove (131), La Romana (81) y Cabo Rojo (27), concentrando nuevamente la mayor parte del tráfico de cruceros del país.
Más allá de los muelles turísticos
Más allá de los muelles turísticos, la estructura de ingresos de APORDOM explica por qué la actividad portuaria dominicana trasciende la llegada de cruceros. La entidad recauda recursos por servicios como practicaje, estadía de buques, inspecciones portuarias, almacenamiento de mercancías y contenedores, reparación de embarcaciones, suministro de combustible y manejo de residuos, además de licencias, concesiones y la operación de terminales portuarias y de cruceros.
En conjunto, estas fuentes reflejan un modelo de ingresos en el que la logística, el comercio marítimo y la prestación de servicios especializados sostienen buena parte de la actividad económica del sistema portuario.
