Para Karina Mancebo la reputación es uno de los primeros factores que evalúa un inversionista y un activo que contribuye a reducir riesgos, fortalecer la confianza y generar valor para el negocio.

Karina Mancebo dirige las acciones de comunicación de INICIA, el fondo de inversión privado y de gestión de activos más influyente, sofisticado y diversificado de República Dominicana y el Caribe.

De sus 12 años de experiencia en comunicación y relaciones institucionales, Mancebo ha construido la mitad en INICIA, un espacio en el que ha aportado al desarrollo de modelos propios para la gestión de reputación digital y el análisis de riesgo político, así como la implementación de herramientas con inteligencia artificial para evaluar índices de relevancia.

También lideró el lanzamiento de INICIA El Podcast, que en dos años ha producido 16 episodios con líderes empresariales, expresidentes y especialistas, alcanzando el primer lugar entre los podcasts más escuchados del país en Spotify durante su lanzamiento.

Vea la lista completa aquí

Desde su perspectiva, el trabajo de comunicación no puede medirse únicamente por su exposición mediática, sino por su capacidad para proteger el valor de la empresa en el largo plazo.

“Dentro de los KPI más tangibles evaluamos la reputación, la generación de valor y cómo esa reputación puede mitigar ciertos riesgos”, explica.

La ejecutiva sostiene que una estrategia consistente permite fortalecer la permanencia de una organización, abrir oportunidades y facilitar el crecimiento.

“Lo que hacemos hoy en términos de reputación te puede ayudar a mantenerte en el mercado, a ser relevante y a generar nuevos ingresos a través de la penetración de nuevos mercados”, afirma.

Ese valor comienza a construirse mucho antes del primer encuentro con un potencial socio. Mancebo asegura que, en cualquier proceso de evaluación, la reputación forma parte del análisis junto con los indicadores financieros.

A su juicio, las organizaciones no solo son evaluadas por sus resultados económicos, sino también por lo que los terceros dicen sobre ellas.

Bajo esa lógica, la comunicación también se convierte en una herramienta para gestionar riesgos.

Sin embargo, Mancebo descarta las respuestas impulsivas. Explica que, en una firma como INICIA, dedicada a la administración privada de activos y enfocada en generar valor de largo plazo para inversionistas mediante fondos especializados y diversificados en la región norte de Latinoamérica (NOLA), las decisiones se sustentan en el monitoreo permanente de narrativas y en el análisis de datos.

“Somos una organización muy data driven y todas las decisiones las tomamos basadas en datos”, describe.

En promedio, el equipo analiza alrededor de 500,000 menciones en medios de comunicación, plataformas digitales y redes sociales, además de miles de registros provenientes de fuentes cualitativas.

No obstante, aclara que el diferencial no está en el volumen de información, sino en la capacidad de separar “el ruido de las señales relevantes”, identificar narrativas emergentes y determinar cuándo representan un riesgo reputacional o una oportunidad para la organización.

En escenarios de crisis, añade, ese volumen de información puede multiplicarse en cuestión de horas, por lo que el reto deja de ser cuánto se monitorea y pasa a ser la velocidad y el criterio con que se interpreta la información.

En ese proceso, la inteligencia artificial permite acelerar investigaciones, verificar datos y fortalecer el análisis previo a la toma de decisiones, aunque insiste en que no sustituye el criterio humano.

Para la ejecutiva, esa visión responde a un principio que guía tanto la estrategia como la comunicación: construir reputación con una perspectiva de largo plazo.

“Nuestro corto plazo son 20 años; nuestro largo plazo son 150 años”, concluye.