Liderar la comunicación de una empresa con el reconocimiento de Grupo SID es un reto constante por el alto nivel de compromiso que exige la industria de consumo masivo, afirma Leyla Alfonso.
Por casi una década, Leyla Alfonso ha contribuido al posicionamiento de Grupo SID, una de las organizaciones empresariales más relevantes de República Dominicana, compuesta por empresas reconocidas como Marca País y más de 2,000 productos que se exportan a más de 20 países.
Durante su gestión como directora de Comunicación Corporativa, se ha enfocado en fortalecer el prestigio de cada una de las compañías y en desarrollar estrategias de relacionamiento para ampliar la visibilidad y credibilidad de la organización.
“Hemos fortalecido la reputación de Grupo SID como una empresa sólida que contribuye a la economía del país. En todos los mercados donde estamos presentes, hemos trabajado estratégicamente en acciones, proyectos y campañas para transmitir esa visión”, apunta Alfonso.
Grupo SID opera en un sector cuya relevancia económica se refleja en el crecimiento de la manufactura local, que registró un aumento interanual de 1.4 % en 2025, y en el valor agregado de la industria de alimentos, que creció 1.2 %, según el Informe de la Economía del Banco Central de la República Dominicana (BCRD).
El impacto de esta agrupación empresarial se manifiesta en su alcance y en su inversión constante. En los últimos cinco años, la empresa ha invertido 150 millones de dólares (mdd) en infraestructura, tecnología y capacidad productiva, y en el ámbito local llega a más de 50,000 clientes, incluidos colmados y pequeños negocios.
Desde el área de Comunicación se trabaja con diversos grupos de interés para que esos aportes sean valorados.
“He impulsado una comunicación más cercana basada en evidencia, contribuyendo a que Grupo SID sea reconocido por su compromiso con el desarrollo sostenible, la innovación, la generación de empleo y el impacto positivo en la sociedad dominicana”, resalta Alfonso.
Estos esfuerzos han aportado al fortalecimiento de la confianza en la organización y a consolidar su liderazgo en sectores clave de la economía nacional e internacional, agrega.
Leyla Alfonso representa a una empresa con casi 90 años de historia y para la que la innovación es una meta constante.
En el área que dirige, uno de los proyectos más relevantes que impulsó en el último año fue la incorporación de herramientas de inteligencia artificial y analítica avanzada al proceso de monitoreo reputacional y gestión de la comunicación corporativa.
El objetivo fue evolucionar de un modelo reactivo a uno proactivo que les permitiera identificar tendencias, riesgos reputacionales, fortalecer relaciones y oportunidades de posicionamiento.
“Logramos mejorar significativamente los tiempos de respuesta ante situaciones sensibles, optimizar la identificación temprana de temas prioritarios para nuestros grupos de interés y fortalecer la capacidad de la organización para anticipar escenarios de riesgo”, explica.
Para Leyla, gestionar el área de Comunicación de un grupo empresarial con tanto alcance representa un reto constante, porque cada mensaje debe estar bien articulado con diversos actores.
Considera que esta filosofía es fundamental para quienes ocupan esa posición, porque su función ya no se limita al envío de notas de prensa, sino que va mucho más allá y tiene un enfoque estratégico.
“El director de Comunicación debe tener una alineación, un compromiso con la imagen de la empresa. Ser su guardián. Debe complementar y acompañar a todas las áreas de la organización para que el trabajo sea mucho más robusto, de valor y genere un mensaje trascendental, no solo en los medios, sino ante cualquier grupo de interés”, apunta.
