Forbes República Dominicana y Ericsson reunieron a representantes del Gobierno, empresas, operadores, academia y sectores estratégicos para discutir el siguiente capítulo de la transformación digital: pasar de ampliar el acceso a utilizar la tecnología para generar eficiencia, innovación y oportunidades.

Durante años, la conversación sobre conectividad en República Dominicana estuvo concentrada en una pregunta básica: cómo llevar más infraestructura y acceso a más personas. Pero el país llega a una nueva etapa en la que la discusión empieza a cambiar. Con una alta penetración de internet y telefonía móvil, despliegues de 5G y una adopción creciente de inteligencia artificial, el desafío comienza a ser qué hacer con esa infraestructura y cuánto valor puede generar para la economía.

Esa fue la premisa que abrió Forbes & Ericsson: Innovation Day 2026, celebrado este miércoles en Santo Domingo, en su primera edición en República Dominicana. Felivia Mejía, directora editorial de Forbes República Dominicana, planteó desde la apertura la pregunta que atravesó las conversaciones: “¿qué se necesita para construir un país más allá del 5G?”

Felivia Mejía, directora editorial de Forbes República Dominicana, durante la apertura del Innovation Day 2026, encuentro que reunió a líderes del sector público y privado para analizar el futuro de la conectividad y su impacto en la economía dominicana.
Felivia Mejía, directora editorial de Forbes República Dominicana, durante la apertura del Innovation Day 2026, encuentro que reunió a líderes del sector público y privado para analizar el futuro de la conectividad y su impacto en la economía dominicana.

De acuerdo con los datos citados por Mejía, 91 % de la población utiliza internet y 94.7 % de los hogares cuenta con teléfono celular. Al mismo tiempo, 68.9 % de los dominicanos afirma utilizar inteligencia artificial más de una vez por semana, según una investigación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Sin embargo, persisten diferencias en el acceso. El uso de internet alcanza 95.5 % de los hogares de nivel socioeconómico alto, frente a 81.3 % en los hogares de nivel muy bajo.

“El futuro de un país no lo define la tecnología que adopta, sino su capacidad de convertirla en oportunidades para las personas, para las industrias y para un crecimiento sostenible”, sostuvo Mejía.

La idea encontró eco en la intervención de Sadinoel Martínez, director país de Ericsson en República Dominicana, quien recordó que la nación caribeña pasó de las primeras generaciones móviles a una realidad en la que existen más de 11 millones de suscriptores móviles. Para el ejecutivo, el siguiente paso consiste en utilizar esa conectividad para transformar industrias y servicios. “Con 4G conectábamos personas. Ahora con 5G conectamos todo”, afirmó.

Sadinoel Martínez, director país de Ericsson en República Dominicana, durante su intervención en el Forbes & Ericsson Innovation Day 2026, donde destacó el papel de la conectividad, el 5G y la infraestructura digital en la transformación del país.
Sadinoel Martínez, director país de Ericsson en República Dominicana, durante su intervención en el Forbes & Ericsson Innovation Day 2026, donde destacó el papel de la conectividad, el 5G y la infraestructura digital en la transformación del país.

Pero conectar todo también implica elevar las exigencias sobre las redes. Martínez destacó la necesidad de que la infraestructura sea segura, resiliente y confiable, especialmente cuando comienza a sostener servicios críticos, operaciones empresariales y sistemas públicos.

De conectar personas a conectar la economía

El primer panel, dedicado a los retos y oportunidades de la transformación digital, puso el foco precisamente en esa transición. Julissa Cruz Abreu, del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), señaló que República Dominicana parte de una posición favorable en infraestructura: todos los municipios cuentan con conectividad de fibra, más de 70 % de la población tiene acceso a 5G y 98 % cuenta con acceso mediante 4G, según los datos expuestos durante la conversación.

Pero, a su juicio, el país debe pasar de medir cuántas personas están conectadas a preguntarse qué están haciendo con esa conexión.

Eso implica dispositivos, asequibilidad, habilidades digitales, ciberseguridad y capacidad para utilizar la tecnología en educación, empleo, emprendimiento y productividad. Sandy Ramírez, del PNUD, coincidió en que el reto dominicano “no es tecnológico”, sino de articulación, capacidades y ejecución.

Rainier Mallol, especialista en inteligencia artificial, llevó la discusión hacia el sector productivo. El contraste que planteó fue entre el elevado uso de tecnología entre la población y una adopción empresarial todavía limitada. La oportunidad, dijo, está en que las empresas incorporen inteligencia artificial y otras herramientas digitales para generar productividad y, al mismo tiempo, en que República Dominicana desarrolle talento y capacidades propias para participar en la cadena de valor de la IA. La conclusión fue directa: las estrategias digitales ya existen; el reto ahora es ejecutarlas.

Esa misma discusión se trasladó al segundo panel, dedicado al poder de la conectividad para transformar sectores estratégicos. Manuel Mendoza, representante de Ericsson, explicó que las necesidades de una red cambian dependiendo de la actividad: una empresa industrial, un servicio crítico o una operación que depende de activos conectados requieren distintos niveles de cobertura, capacidad, resiliencia y seguridad.

La conectividad, además, se integra cada vez más con la nube y el procesamiento de datos. La expansión de dispositivos conectados también amplía la superficie de riesgo, por lo que seguridad y confiabilidad pasan a formar parte del valor de la infraestructura.

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El 911 como ejemplo de transformación

Uno de los casos más concretos expuestos durante el encuentro fue el del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911. Su director ejecutivo, el coronel piloto Randolfo Rijo Gómez explicó cómo la institución ha utilizado conectividad, geolocalización, interoperabilidad e inteligencia artificial para procesar un volumen creciente de emergencias.

El sistema recibe alrededor de 14,000 llamadas de auxilio, según lo expuesto durante el panel, y actualmente puede obtener información de ubicación a partir de la conexión del teléfono del usuario. Esa información permite conocer dónde ocurre una emergencia y coordinar la respuesta.

El desafío no termina ahí. Una emergencia puede requerir simultáneamente servicios de salud, seguridad y otras instituciones. El 911 trabaja con 32 instituciones, de acuerdo con la intervención, y utiliza herramientas digitales para coordinar recursos y determinar qué entidades deben intervenir.

Manuel Mendoza, Francisco de Rey, Randolfo Rijo Gómez, Arturo del Villar y Herwin Speckter durante el segundo panel de Innovation Day 2026, en el que analizaron cómo la conectividad, la digitalización y la inteligencia artificial pueden transformar sectores estratégicos como la industria, la seguridad, la educación y la salud.
Herwin Speckter, Manuel Mendoza, Arturo del Villar, Francisco de Rey y Randolfo Rijo Gómez, durante el segundo panel de Innovation Day 2026, en el que analizaron cómo la conectividad, la digitalización y la inteligencia artificial pueden transformar sectores estratégicos como la industria, la seguridad, la educación y la salud.

El punto central de Gómez fue que la conectividad adquiere verdadero sentido cuando termina convertida en un servicio para el ciudadano. En una emergencia, esa diferencia puede ser crítica.

La salud ofreció otro ejemplo. Durante el panel, representantes del sector médico y tecnológico señalaron cómo la digitalización ha reducido barreras para acceder a información, compartir estudios, consultar especialistas y gestionar imágenes y expedientes. La inteligencia artificial aparece ahora como una nueva etapa para mejorar procesos, logística y atención.

Una infraestructura que también atrae inversión

La discusión no quedó limitada a la tecnología. José Ignacio Paliza, ministro de la Presidencia, planteó que una red más rápida tiene valor si la sociedad está preparada para utilizarla. Mencionó aplicaciones de inteligencia artificial para pronósticos climáticos, así como el uso de cámaras e IA en el sistema 911 para determinar qué unidad puede responder mejor a una emergencia.

Su conclusión fue que la tecnología por sí sola no resuelve los desafíos: hay que identificar problemas, diseñar soluciones y formar a quienes las utilizarán.

Eduardo Sanz Lovatón, ministro de Industria, Comercio y Mipymes, llevó esa conversación hacia la economía. Durante su intervención destacó el proceso de digitalización de pequeñas empresas, la incorporación de nube e inteligencia artificial y la importancia de la innovación para elevar productividad y generar crecimiento.

También vinculó la infraestructura y el entorno institucional con la capacidad de República Dominicana para atraer capital. La seguridad jurídica, la estabilidad y la capacidad tecnológica forman parte, cada vez más, de las condiciones que las empresas consideran al decidir dónde invertir.

Esa conexión entre tecnología e inversión fue retomada en el cierre de las conversaciones: la conectividad comienza a ser un activo competitivo del país, no solamente una infraestructura de telecomunicaciones.

Mathias Riback, vicepresidente y Head of Advanced Technology Americas de Ericsson, había anticipado durante su keynote que la evolución tecnológica llevará cada vez más capacidad de procesamiento hacia el borde de las redes, combinando conectividad, nube e inteligencia artificial para habilitar nuevos casos de uso.

Danilo Ginebra, CEO de Altice Dominicana, puso el foco en los próximos 20 años de esa evolución. Aunque reconoció el avance alcanzado por el país, señaló que todavía existe espacio para ampliar la conectividad fija en los hogares y, sobre todo, para utilizar las redes como una herramienta de transformación de empresas y sectores productivos. “Antes de la inteligencia artificial, viene la conectividad”, planteó, al subrayar que 5G, IA y nube necesitan una infraestructura robusta para generar eficiencias reales.

Ejecutivos y líderes del sector público y privado participaron en el Forbes & Ericsson Innovation Day 2026, donde analizaron el papel de la conectividad, la inteligencia artificial y la digitalización en la transformación de la economía dominicana.
Ejecutivos y líderes del sector público y privado participaron en el Forbes & Ericsson Innovation Day 2026, donde analizaron el papel de la conectividad, la inteligencia artificial y la digitalización en la transformación de la economía dominicana.

El reto ahora es ejecutar

Las distintas intervenciones terminaron convergiendo en una misma conclusión. República Dominicana ya no discute únicamente cómo conectarse, sino cómo utilizar la conectividad para producir más, prestar mejores servicios, formar talento, atraer inversión y transformar industrias.

Para Anna Craenen, representante de Ericsson, esa transformación debe avanzar junto con la seguridad y la confianza. Y Paliza insistió en que el país necesita invertir tanto en infraestructura (fibra, energía y sistemas) como en las personas que deberán utilizarla: técnicos, docentes, servidores públicos y emprendedores.

La conversación también dejó una advertencia: una red de alta capacidad no genera por sí sola una economía digital. Requiere empresas dispuestas a innovar, instituciones públicas capaces de digitalizar servicios, universidades formando talento, reguladores que aporten certidumbre y operadores preparados para sostener infraestructuras críticas.

Felivia Mejía lo resumió en la apertura: “El 5G fue el punto de partida. Lo que construyamos encima de él será nuestra verdadera ventaja competitiva”. Y esa parece ser la discusión que queda abierta para República Dominicana: cómo convertir una infraestructura cada vez más sofisticada en resultados concretos para la economía y para los ciudadanos.