Mathias Riback, vicepresidente y Head of Advanced Technology Americas de Ericsson, planteó durante Innovation Day 2026 que la evolución de las telecomunicaciones llevará parte del procesamiento desde grandes centros de datos hacia redes más cercanas al usuario, habilitando nuevas aplicaciones y experiencias digitales.
La próxima evolución de las telecomunicaciones no estará determinada únicamente por redes más rápidas. La combinación de 5G, inteligencia artificial, computación distribuida y procesamiento en el borde de la red está configurando una infraestructura capaz de responder a aplicaciones que requieren mayor capacidad, menor latencia y procesamiento más cercano al lugar donde se generan los datos.
Así lo planteó Mathias Riback, vicepresidente y Head of Advanced Technology Americas, Group Function Technology de Ericsson, durante su keynote “Future Use-Cases and the Intelligent Fabric”, presentada en Forbes & Ericsson: Innovation Day 2026, celebrado por primera vez en República Dominicana.
Riback abordó la evolución hacia lo que Ericsson denomina un “intelligent fabric”, un tejido tecnológico en el que conectividad y capacidad de cómputo comienzan a integrarse. Bajo ese modelo, las redes dejan de funcionar exclusivamente como canales para transportar información y adquieren nuevas capacidades para soportar aplicaciones y servicios digitales.
Uno de los cambios señalados durante la presentación es la distribución del procesamiento. Frente a un modelo concentrado principalmente en grandes centros de datos, parte de la capacidad computacional puede desplazarse hacia ubicaciones más próximas a los usuarios y dispositivos, particularmente cuando las aplicaciones necesitan respuestas prácticamente en tiempo real.

Esta evolución cobra relevancia ante el crecimiento de la inteligencia artificial. El entrenamiento de grandes modelos requiere importantes recursos computacionales, mientras que su utilización posterior (la denominada inferencia) abre la posibilidad de distribuir parte de ese procesamiento. La cercanía entre cómputo, redes y usuarios se convierte así en un elemento para el funcionamiento de futuras aplicaciones.
El ejecutivo también llevó esa transformación al terreno de la experiencia del consumidor. Las redes pueden evolucionar hacia servicios diferenciados según las características de una aplicación o las necesidades de conectividad en un momento determinado, en lugar de ofrecer únicamente una capacidad uniforme.
Entre los ejemplos abordados estuvo el entretenimiento y la transmisión de contenidos. Aplicaciones de streaming, experiencias en eventos deportivos y musicales y otros servicios digitales pueden demandar características diferentes de la red, particularmente en espacios donde miles de dispositivos intentan conectarse simultáneamente.
En esos escenarios, variables como la ubicación, la demanda y las condiciones de la red pueden utilizarse para adaptar la experiencia. La posibilidad de conocer dónde se requiere determinada capacidad permitiría gestionar los recursos de manera más dinámica y responder a momentos específicos de alta demanda.
Pero el alcance de esta infraestructura va más allá del consumo de contenidos. Riback abordó también un escenario en el que sensores, dispositivos, sistemas automatizados y aplicaciones de inteligencia artificial estarán conectados permanentemente, aumentando tanto el volumen de información como la necesidad de procesarla con rapidez.
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La evolución también abre espacio para aplicaciones industriales. Las redes capaces de integrar conectividad y cómputo pueden servir de soporte para sistemas automatizados, robots y operaciones que necesitan intercambiar información continuamente. En estos casos, trasladar determinadas capacidades hacia el borde de la red puede reducir la distancia que deben recorrer los datos antes de producir una respuesta.
La presentación situó esta transición dentro de un proceso que continuará con las próximas generaciones de telecomunicaciones. Aunque el 5G constituye actualmente la plataforma sobre la que se desarrollan muchas de estas capacidades, Riback hizo referencia a la evolución hacia 6G y a un entorno en el que las fronteras entre telecomunicaciones, inteligencia artificial y computación serán cada vez menos definidas.
El planteamiento supone también un cambio en el papel de los operadores. Además de proporcionar conectividad, las redes podrían ofrecer capacidades que los desarrolladores y empresas utilicen para construir servicios específicos, integrando atributos de la infraestructura directamente en sus aplicaciones.
Ericsson anticipa una nueva era de redes que combinarán conectividad, IA y capacidad de cómputoAsí, el concepto de “intelligent fabric” presentado por Ericsson apunta hacia una red que no solo transporta datos, sino que incorpora inteligencia, capacidad de procesamiento y adaptación a diferentes necesidades. La intervención de Riback precedió al fireside chat “De la inversión a las oportunidades: 20 años de conectividad en República Dominicana”, dentro de la agenda de Innovation Day 2026.
