La sostenibilidad empresarial en República Dominicana se premiaba, se declaraba, se celebraba. Pero había una pregunta que nadie se había hecho: ¿qué piensan realmente los dominicanos sobre estas entidades, sus acciones e impacto? Estas preguntas han quedado respondidas con el primer ranking basado en percepción ciudadana: "Empresas que transforman la República Dominicana, Expo Sostenible 2026". […]
La sostenibilidad empresarial en República Dominicana se premiaba, se declaraba, se celebraba. Pero había una pregunta que nadie se había hecho: ¿qué piensan realmente los dominicanos sobre estas entidades, sus acciones e impacto? Estas preguntas han quedado respondidas con el primer ranking basado en percepción ciudadana: "Empresas que transforman la República Dominicana, Expo Sostenible 2026".
Este ejercicio, desarrollado en el marco de Expo Sostenible 2026 —plataforma liderada por El Nuevo Diario, ProExpo y el Consejo de Desarrollo Económico y Social de Santo Domingo (CODESSD) quienes invitaron a Newlink para el estudio—, surgió de las voces de los dominicanos. En una primera fase aplicamos 700 encuestas telefónicas al público general. La clave fue la recordación espontánea: los ciudadanos hablaron libremente, sin que nadie les soplara nombres.
Luego, vino una segunda fase: 300 encuestas a un público informado. Aquí entraron gestores de Responsabilidad Social Empresarial, líderes empresariales, representantes de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) relevantes, periodistas especializados y académicos. Este segmento no opina desde la percepción superficial, sino desde el criterio, la experiencia acumulada y la observación técnica.
Finalmente, un jurado calificado, integrado por Yerenna Álvarez, Persio Sully Maldonado, Francisco Valdez y Elizabeth Mena, además de quien escribe, cruzó esas voces con evidencias verificables. Porque la sostenibilidad se escribe con documentos, certificaciones, estadísticas y fotografías. Cada empresa preclasificada fue invitada a presentar pruebas concretas de su impacto. Sin eso, no había reconocimiento.
¿El hallazgo más revelador? De las 15 empresas reconocidas, la mayoría son dominicanas. Solo cuatro son trasnacionales. Hablamos de once semillas sembradas aquí, creciendo en tierra propia. Esto demuestra que el empresariado local ha entendido algo profundo: cuidar el patrimonio natural y social del país no es filantropía, es parte de su licencia para operar a largo plazo. Estas organizaciones invierten, educan a sus colaboradores y reformulan procesos para aportar a la sostenibilidad de la producción nacional.
Las empresas locales ganadoras este año son: Bepensa/Sistema Coca-Cola, Banco Popular Dominicano, Claro Dominicana, Grupo Ramos, Cervecería Nacional Dominicana, Centro Cuesta Nacional, Banreservas, Supermercados Bravo, Grupo SID, Banco BHD, Grupo Corripio, Altice Dominicana, Asociación Popular de Ahorros y Préstamos, Grupo Rica y Nestlé Dominicana. Cada una ha logrado algo que no tiene precio: ser percibida como coherente, consistente y con impacto tangible en la vida cotidiana de los dominicanos.
La sostenibilidad es un eje transversal que debe atravesar la estrategia de negocio, la cultura organizacional y la relación con los grupos de interés. Y los números nos respaldan: estudios de Ernst & Young (EY) indican que el 43% de los consumidores globales prefiere negocios con incidencia social positiva. Para 2029, el 72% de la fuerza laboral será millennial o Generación Z, dos generaciones que no piden promesas, piden huellas que perduren.
Este ranking es solo el primer trazo. No pretende ser definitivo, sino el inicio de un camino que esperamos se profundice en futuras ediciones, con mayor desagregación por pilares ambientales, sociales y de gobernanza. Invito a más empresas a seguir dibujando. Porque la mirada ciudadana ya no se cautiva con palabras. Se rinde ante hechos. Y los hechos, cuando son genuinos, hablan por sí solos.
El autor es publicista, mercadólogo y especialista en comunicación estratégica, managing partner de NewLink Group.
Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad de su autor y no tienen que ver con la opinión de Forbes República Dominicana.
