En diferentes épocas, la inmobiliaria turística ha sido el elemento reconfigurador de la oferta de varios destinos. A esa lista se suma hoy la provincia Puerto Plata, cuya historia es una de resiliencia, pero, sobre todo, de evolución.
El turismo inmobiliario representa un poderoso eje de rentabilidad de la industria turística. Con una estructura sofisticada y un concepto de alto valor, ese sector ha registrado un crecimiento superior al 100% en los últimos tres años, de acuerdo a datos de la Asociación Dominicana de Empresas Turísticas Inmobiliarias.
Ese fenómeno es el resultado de una demanda sostenida de segundas viviendas y un marco jurídico competitivo impulsado por los incentivos de la Ley 158-01 (Confotur).
En diferentes épocas, la inmobiliaria turística ha sido el elemento reconfigurador de la oferta de varios destinos. A esa lista se suma hoy la provincia Puerto Plata, cuya historia es una de resiliencia, pero, sobre todo, de evolución.
Luego de ser pionera del modelo de hoteles “todo incluido” en los años 70, la Novia del Atlántico vive una transformación estructural que trasciende el servicio de hotelería tradicional, teniendo como aspectos claves una redefinición del lujo y de la inversión inmobiliaria de la zona.
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En esta nueva era, la visión de los empresarios Luis Emilio Velutini y Brahim Selman, al frente de Grupo Velsel, destaca como un catalizador de este cambio, con su proyecto Green One Playa Dorada, un complejo cuidadosamente concebido con todos los elementos que requieren las residencias vacacionales, ya sea de renta corta o como segunda vivienda, para un excelente funcionamiento.
En la historia central de esta edición contamos los detalles de la apuesta de Grupo Vesel, que proyecta ventas superiores a los 330 millones de dólares, lo que representa una prueba de que el mercado de segundas viviendas y rentas cortas es un motor de alta rentabilidad en la región norte.
El renacimiento de la zona se complementará con la entrada en operación, dentro de unos años, de Punta Bergantín y el dinamismo del turismo deportivo de Cabarete. Mientras Playa Dorada se consolida como el núcleo residencial de lujo, estos polos adyacentes aportan la diversificación necesaria para crear un ecosistema turístico integral y orgánico.
Pero hay que tener en cuenta que para alcanzar el máximo potencial del desarrollo de la inmobiliaria turística, tanto en Puerto como en cualquier otro destino, se deben garantizar servicios clave como la conectividad, sea aérea o terrestre.
En cuanto al desarrollo del norte, la ejecución de la Autopista del Ámbar es imperativa para conectar estratégicamente a Puerto Plata con el dinamismo económico de Santiago. Asimismo, la agilización de los procesos institucionales será el factor que determine la velocidad del retorno de inversión (ROI) para los nuevos desarrollos.
La sinergia entre el capital, la visión estratégica de las nuevas generaciones y el respaldo estatal está trazando una nueva hoja de ruta. Estamos ante un ecosistema donde el lujo ya no se mide solo en estrellas de hotel, sino en metros cuadrados de alta plusvalía y en la capacidad de garantizar el retorno de la inversión patrimonial.
La autora es la Directora Editorial de Forbes República Dominicana

*Editorial correspondiente a nuestra edición impresa abril-mayo
