La normalización es un pilar esencial para la innovación y el desarrollo sostenible. La ausencia de normas actualizadas, o su lenta adopción, puede convertirse en un obstáculo para el avance tecnológico y la competitividad de las empresas.

El desarrollo de una industria cementera sólida, moderna y responsable depende en gran medida de la existencia de normas y reglamentos técnicos actualizados que garanticen la calidad del producto, la seguridad de las construcciones y la sostenibilidad de los procesos productivos.

En un entorno donde la construcción continúa siendo uno de los motores de crecimiento del país, contar con un marco regulatorio claro y vigente es fundamental para impulsar la innovación y la competitividad.

Aquí puede leer más de la autora de este artículo, Julissa Báez, quien es directora ejecutiva Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland.

La normalización es un pilar esencial para la innovación y el desarrollo sostenible. La ausencia de normas actualizadas, o su lenta adopción, puede convertirse en un obstáculo para el avance tecnológico y la competitividad de las empresas.

Consciente de esta realidad, la Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (ADOCEM) trabaja activamente para fortalecer el binomio reglamentación–normalización aplicada al cemento, a los materiales base cemento y a sus diversas aplicaciones. Su labor, en colaboración con la Administración Pública y otros sectores técnicos, busca promover el desarrollo del producto desde una triple perspectiva: técnica, económica y medioambiental.

Este proceso es llevado a cabo a través de la participación activa de sus expertos en foros y comisiones técnicas, y mantiene un diálogo constante con los usuarios, los prescriptores y las autoridades competentes.

Esta interacción garantiza que la reglamentación vinculada al cemento evolucione en consonancia con las necesidades del sector y con los más altos estándares de calidad y sostenibilidad. Las fábricas de cemento del país realizan un estricto control interno de sus procesos productivos, ajustando y corrigiendo cada etapa con el fin de garantizar la calidad y uniformidad exigidas por las normas vigentes y por el mercado.

Este compromiso con la excelencia se ve reforzado a través del trabajo llevado a cabo para contar con un nuevo Reglamento Técnico de Cementos Hidráulicos RT-101, que actualmente se encuentra en la Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo para fines de revisión y aprobación, conforme a lo establecido por las leyes dominicanas. Para la industria dominicana del cemento, la pronta oficialización del RT-101 reviste gran relevancia.

Su actualización incorpora criterios alineados con los desafíos globales del cambio climático y ofrece el marco técnico necesario para avanzar en los objetivos de reducción de emisiones contemplados en la hoja de ruta hacia la neutralidad climática del sector. Remitido desde marzo de 2024 al Poder Ejecutivo por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, este reglamento representa una herramienta clave para el desarrollo sostenible de la industria.

Su implementación permitirá, en el corto plazo, aplicar directrices técnicas que impactarán positivamente toda la cadena de valor del cemento, fortaleciendo su calidad, competitividad y aporte al progreso nacional.

La pronta aprobación y puesta en vigencia de instrumento técnico, permitirá dar un paso firme hacia una producción más responsable, eficiente y alineada con los compromisos ambientales del país, pues la actualización del reglamento RT-101 no solo responde a una necesidad del sector, sino también a una demanda de la sociedad de avanzar hacia un futuro más seguro, sostenible y competitivo.

Este artículo de opinión lo escribió Julissa Báez quien es directora ejecutiva Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland.

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad de su autora y no tienen que ver con la posición de Forbes República Dominicana.