Esta empresa tiene capacidad para procesar alrededor de 124 millones de botellas plásticas al mes, lo que permitiría retirar gran parte de estos residuos que actualmente terminan en el medioambiente.

Desde hace años, la economía circular forma parte de la agenda y el debate en República Dominicana. Se ha hablado de sus oportunidades y, sobre todo, de su impacto positivo en el medioambiente.

Con el paso del tiempo se han impulsado diversas iniciativas para promover su implementación, pero aún existen limitaciones en términos de infraestructura, regulación y capacidades para lograr su expansión.

Aunque todavía no están dadas todas estas condiciones, dos empresarios decidieron apostar por esta industria, aún emergente en el país, con la visión de posicionarse como pioneros en un mercado con potencial de crecimiento.

Se trata de Manuel Diez, CEO de Diesco, grupo local especializado en la producción y comercialización de bebidas y empaques; y George Gatlin, presidente y fundador de Invema, compañía hondureña de reciclaje, quienes se asociaron para fundar Planta Renacer, la primera empresa del Caribe para producir resina de PET reciclado (rPET), bajo un modelo “botella a botella”, convirtiendo envases posconsumo en materia prima de alto valor para la fabricación de nuevas botellas aptas para el consumo humano, con aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA).

Manuel Diez, CEO de Diesco.

“Nosotros hemos generado algo único para el país y para la región. Estamos creando un antes y un después con el tema del reciclaje y de la economía circular”, resalta Manuel.

George destaca que esta planta, con una capacidad para procesar alrededor de 124 millones de botellas plásticas al mes, permitiría retirar prácticamente todos los residuos de este tipo que actualmente terminan en el medioambiente de República Dominicana.

George Gatlin, presidente y fundador de Invema.

Ambos coinciden en que este es un negocio no solo con impacto económico y ambiental, sino también social, por su capacidad de generación de empleos, que hasta ahora se estiman en más de 500 directos y 5,000 indirectos solo en esta empresa.

La economía circular podría crear entre siete y ocho millones de nuevos puestos de trabajo, según el informe “El camino empresarial hacia la economía circular: perspectivas mundiales y dinámicas regionales” (septiembre de 2025), publicado por la Organización Internacional de Empleadores.

“Esta planta genera oportunidades económicas para muchas personas”, destaca Manuel.

Ambos son conscientes de que impulsar este negocio, que conllevó una inversión de US$50 millones, tomará tiempo. Sobre todo, porque es necesario crear una cultura de reciclaje, desarrollar infraestructuras de recolección y fomentar el uso de resina reciclada en el mercado local.

“Ahí es donde está el trabajo. Por eso tenemos que trabajar con el Gobierno, las alcaldías y el sector privado para generar mecanismos que permitan la recuperación de las botellas plásticas, en vez de terminar en las calles o los ríos, comiencen a verse como una oportunidad de generar ingresos”, enfatiza Manuel.

George, con amplia experiencia en la industria del reciclaje en la región, también propone métodos para incentivar a los niños a reciclar, mediante competencias en centros educativos que premien a quienes más recolecten.

Aunque reconocen que aún existe un largo camino por recorrer, consideran que el negocio de la economía circular es algo que se puede lograr, como ya ocurre en Honduras, donde Invema cuenta actualmente con una red de 20,000 recolectores.

“En un día normal allá llegan 500 personas. Esa es la meta que queremos alcanzar aquí en República Dominicana. Lo importante es que la gente entienda que esto tiene un beneficio económico”, señala el empresario.

Marcar la pauta

George y Manuel destacan que una de las formas de impulsar la economía circular en el mercado local sería promoviendo la incorporación de material reciclado local en la producción de plásticos.

Por eso, Manuel adelanta que Diesco se convertirá en referente al adoptar la resina reciclada PET grado alimenticio (rPET) producida en Planta Renacer en sus productos.

“Nosotros vamos a dar los primeros pasos comprometiéndonos a incorporar contenido reciclado en los envases que producimos. Vamos a ser los pioneros en dar el primer paso y ver cuánta gente nos sigue”, afirma.

George y Manuel concluyen que, si bien enfrentan el desafío de la recolección y para ello se necesita apoyo del Gobierno y de la comunidad para que las botellas plásticas comiencen a verse como un producto de valor, confían en que Planta Renacer se convertirá en un referente de economía circular en América Latina y el Caribe.