Lejos de la clásica escapada de fin de semana, la propuesta consiste en disfrutar de un hotel sin necesidad de viajar.

Dormir en un hotel sin salir de la propia ciudad ha dejado de ser una rareza. La transformación de los establecimientos hoteleros en espacios de ocio, gastronomía y bienestar ha impulsado un nuevo modelo de consumo ¿El plan? No salir del hotel y exprimir proyectos que van desde formaciones en coctelería hasta cines privados o circuitos de spa.

Así es como surge el concepto de "staycation", nacido de la unión de las palabras inglesas "stay" y "vacation", ha evolucionado hasta convertirse en una nueva forma de ocio urbano. Lejos de la clásica escapada de fin de semana, la propuesta consiste en disfrutar de un hotel sin necesidad de viajar.

Una mañana de spa, un masaje seguido de un almuerzo, una noche en una suite con vistas o una cena en un restaurante ubicado dentro de un establecimiento hotelero son algunas de las experiencias que ofrece una tendencia que gana terreno entre un público joven.

Piscinas, spas, desayunos, terrazas, restaurantes de autor o habitaciones para celebrar una ocasión especial forman parte de una oferta que pretende cambiar la relación entre los ciudadanos y los hoteles.

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La plataforma francesa Staycation, con el mismo nombre que este tipo de turismo y nacida en 2017, ha convertido esa idea en un negocio con millones de usuarios en Europa y defiende que los hoteles pueden integrarse en la vida cotidiana de las ciudades igual que un cine o un museo.

"El tipo de cliente es mucho más joven que los huéspedes tradicionales de los hoteles. La edad media es de 31 años, frente a los 55 de los clientes habituales", explica a EFE Kevin Hutchings, confundador de la empresa, sobre este modelo de ocio que gana terreno.

Según señala, se trata de personas urbanas "hambrientas de nuevas experiencias" que buscan celebrar una ocasión especial, desconectar de la rutina o simplemente regalarse unas horas de descanso.

Del alojamiento al estilo de vida: la necesidad de desconectar.

El auge de este fenómeno responde a dos cambios paralelos. "Los hoteles evolucionaron más allá del alojamiento. Se transformaron en destinos de estilo de vida, con spas, restaurantes dirigidos por chefs de prestigio y cafeterías que pasaron a convertirse en algunos de los lugares más atractivos de la ciudad", explica.

Al mismo tiempo, los propios ciudadanos cambian su forma de relacionarse con estos espacios. "Los residentes empezaron a cruzar las puertas de los hoteles para teletrabajar, tomar una copa o cenar. Nosotros hemos impulsado esa evolución creando nuevos formatos para que ir a un hotel resulte algo completamente natural".

Ese cambio responde también a una necesidad del sector hotelero de diversificar su actividad y rentabilizar unos espacios que, tradicionalmente, estaban reservados casi en exclusiva a los huéspedes.

La plataforma, fundada en París por Mathieu Dugast, Kevin Hutchings y Mathieu Ecollan, nació precisamente tras comprobar que muchos hoteles escondían algunos de los mejores restaurantes, spas o terrazas de la ciudad, pero permanecían prácticamente invisibles para quienes vivían a pocos metros de ellos.

Ser turista en tu ciudad.

La empresa sostiene que no se trata de una moda pasajera, sino de una transformación en la forma de disfrutar de las ciudades. "Es un cambio estructural", afirma el portavoz. "Los hoteles se han ido integrando poco a poco en la oferta de ocio urbano. Lo que antes eran espacios reservados casi exclusivamente a los viajeros se está convirtiendo en lugares de encuentro donde descubrir propuestas nuevas y relacionarse con otras personas".

Su objetivo, añade, es "devolver a los hoteles un papel central en la vida urbana y hacer que sus experiencias sean accesibles para todos". La idea conecta con una tendencia que comenzó a consolidarse tras la pandemia, cuando muchos viajeros optaron por disfrutar de escapadas cercanas y redescubrir su propio entorno.

La plataforma identifica dos grandes perfiles de usuarios. "Por un lado, quienes desean sorprender y celebrar. 'Sorprender a mi novio' es una de las motivaciones de reserva más frecuentes, junto con aniversarios y cumpleaños". El segundo grupo está formado por personas que simplemente buscan romper con la rutina.

"Quieren recargar energías, desconectar y probar algo que nunca han hecho. Ambos grupos persiguen lo mismo: vivir una escapada con significado sin necesidad de desplazarse lejos". La oferta se adapta a esas motivaciones. Las experiencias de spa encabezan las reservas, tanto si incluyen alojamiento como si se disfrutan únicamente durante el día.

"Piscina, baño turco, sauna y desayuno; masaje con acceso al spa; o baño en la piscina seguido de un almuerzo. Son propuestas que encajan fácilmente en cualquier semana y consiguen que un día cualquiera resulte un poco más especial".

También funcionan especialmente bien los pases de medio día o de jornada completa, además de propuestas más originales, como cenas con estrella Michelin, rituales de bienestar, fiestas privadas en una suite o experiencias gastronómicas exclusivas.

Tras consolidarse en Francia, la empresa ha acelerado su expansión internacional. "Francia es nuestro mercado más consolidado, impulsado por la extraordinaria concentración de hoteles de París. España, y especialmente Barcelona, es uno de los mercados que más nos entusiasma en estos momentos".

El responsable de Staycation considera que la capital catalana reúne todos los ingredientes para este modelo de negocio. "La ciudad cuenta con una de las mejores ofertas hoteleras de Europa. Nuestra ambición es que estos hoteles formen parte de la vida cotidiana de los ciudadanos y no sean únicamente lugares donde duermen los turistas".

La empresa cerró 2025 con más de cinco millones de usuarios y más de 2.000 hoteles asociados en Europa, tras mantener durante los últimos años un crecimiento cercano al 40 % anual, según datos facilitados por la compañía.

El hotel como nuevo espacio de ocio urbano.

La apuesta de Staycation va más allá de vender habitaciones. "Crecer no significa únicamente incorporar más hoteles, sino crear una nueva categoría de ocio urbano en la que los hoteles formen parte de la vida cotidiana". Para ello, la plataforma trabaja con los establecimientos en el diseño de nuevas actividades dirigidas específicamente a los residentes.

"Los hoteles tienen el potencial de convertirse en auténticos centros urbanos dedicados al bienestar, la vida social y las experiencias, lugares donde reservar una actividad adaptada a cada necesidad o estado de ánimo".

Entre las propuestas figuran clubes para correr con desayuno antes de acudir al trabajo, sesiones de relajación mediante sonido, terapias de contraste o experiencias exclusivas en las habitaciones.

"Eso es precisamente lo que estamos construyendo. Ayudamos a los hoteles a conectar de una manera mucho más significativa con lo que realmente buscan quienes viven en las ciudades", explica Hutchings.

El hotel deja de ser únicamente el destino de quien llega desde lejos para convertirse también en un lugar al que acudir sin necesidad de hacer la maleta. Una transformación que redefine el turismo urbano y que invita a mirar con otros ojos esos edificios que, hasta ahora, muchos ciudadanos contemplaban únicamente desde la acera.

María Muñoz Rivera.

EFE REPORTAJES