En el país hay empresarios que reconocen la importancia de los riesgos e invierten para mitigarlo, pero en el segmento de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), que representan alrededor del 85.9 % de las unidades productivas del país, este es un tema aún ausente.
La confrontación geoeconómica se ha posicionado como el principal riesgo global en este 2026. Aunque esto representa un desafío para empresas, Estados y la economía mundial en su conjunto, también puede abrir oportunidades para regiones como América Latina.
Así lo ve César Rodríguez, vicepresidente senior y consultor de riesgos para República Dominicana, Centroamérica y el Caribe de Marsh, empresa que por más de 20 años ha participado en la elaboración del Informe de Riesgos Globales que publica anualmente el Foro Económico Mundial.

Rodríguez, con más de 30 años de experiencia en el tema, considera que los riesgos tienen una vertiente negativa y otra positiva. “Si yo tengo la capacidad de reaccionar frente al riesgo, identificar esas oportunidades y gestionarlas más rápido que mis competidores, definitivamente voy a empezar a generar una ventaja competitiva”, afirma.
Por eso plantea que la confrontación geoeconómica, entendida como el aumento de sanciones, aranceles, controles a las inversiones y otras medidas adoptadas por algunos gobiernos para proteger sus intereses o ejercer presión sobre otros países, puede representar una oportunidad para América Latina.
Esta coyuntura, indica Rodríguez, abre un espacio para reforzar la cooperación interna y consolidar estrategias económicas conjuntas en la región, desde donde (en su opinión) se tiende a mirar hacia otras latitudes en lugar de apostar por las relaciones regionales.
En consonancia con este planteamiento, el Foro Económico Mundial señala en su informe que fomentar la resiliencia a nivel regional es una de las acciones clave para enfrentar el desafío de la confrontación geoeconómica.
“Es necesario poner mayor énfasis en la gobernanza liderada por las comunidades, garantizar un acceso equitativo a los recursos y empoderar a los actores locales para prevenir, mitigar y responder a las crisis. Al mismo tiempo, los marcos internacionales, incluidos tratados y acuerdos minilaterales, siguen siendo fundamentales para promover soluciones flexibles y adaptadas a nivel local”, indica el informe del organismo.
El estudio Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe 2025, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), también apunta que fortalecer la integración económica regional constituye una línea de acción estratégica clave para aumentar la competitividad internacional de América Latina y el Caribe y reducir su exposición a un entorno global más incierto y proteccionista.
Rodríguez refiere que esta coyuntura abre la oportunidad de potenciar plataformas como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la Comunidad del Caribe (CARICOM) y diversos acuerdos de libre comercio existentes en la región.
Para Rodríguez, el empresariado dominicano empieza a mirar más regional, con negocios que buscan competir y expandir sus operaciones hacia otros países de América Latina.
“Ya está viendo que su mercado se está saturando y necesita crecer, por lo que empieza a mirar hacia otras operaciones. Por eso vemos grupos económicos dominicanos en Uruguay, Chile, Colombia, Panamá y Guatemala, entre otros países. Seguramente también tienen inversiones en Estados Unidos, pero han comenzado a reconocer que existen otros mercados con potencial”, explica.
Reitera que mirar hacia la región (sin dejar de competir en el mercado local) representa una oportunidad estratégica. “Toda esta complejidad, esas barreras que está poniendo una potencia como Estados Unidos, deberíamos capitalizarla”, enfatiza.
En cuanto a la gestión del riesgo, Rodríguez señala que, si bien hay empresarios que reconocen su importancia e invierten para mitigarlo, en el segmento de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), que representan alrededor del 85.9 % de las unidades productivas del país, el tema aún está ausente.
En este sentido, plantea que las grandes empresas deben asumir el liderazgo y marcar la pauta, ya que su sostenibilidad depende en gran medida de esos pequeños negocios, que forman parte de sus principales proveedores.
Comercio regional
El comercio intrarregional representa solo el 14% de las exportaciones totales de la región, una de las tasas más bajas a nivel mundial, según la Cepal.
Principales riesgos para hacer negocios que preocupan en RD
- Insuficiencia de infraestructura de servicios públicos y protección social
- Eventos extremos de la naturaleza
- Deuda (pública, corporativa e hipotecaria)
- Desaceleración económica
- Falta de oportunidades de empleo o económicas
Fuente: World Economic Forum; Marsh analysis, 2026.
