Un informe de Deloitte Econosignal advierte sobre el posible solapamiento de los depósitos con dos parques nacionales, los riesgos asociados a residuos del procesamiento y los desafíos de representación local que acompañan el desarrollo de este recurso estratégico.
El yacimiento de tierras raras de Pedernales se perfila como una de las grandes promesas mineras de República Dominicana y una posible puerta de entrada a un mercado estratégico para la economía mundial. Sin embargo, junto con las expectativas de desarrollo económico y posicionamiento internacional, comienza a tomar relevancia una dimensión que podría condicionar el aprovechamiento del recurso: su impacto ambiental y social.
Hasta ahora, la discusión ha estado marcada por la magnitud del hallazgo y su potencial económico. No obstante, un informe de Deloitte Econosignal, publicado en septiembre de 2026, indentifica lo que podrían ser las primeras piedras para el desarrollo del proyecto. De acuedo con la publicación, los depósitos no solo podrían solaparse con áreas protegidas, sino que el procesamiento de los minerales plantea riesgos por la generación de residuos potencialmente radiactivos. A esto se suma la falta de representación de Pedernales en el consejo directivo de EMIDOM, que pone sobre la mesa la participación de las comunidades en las decisiones sobre la futura explotación.
El documento Tierras raras en República Dominicana, sitúa estos factores entre los desafíos que condicionarán el aprovechamiento económico del yacimiento. El análisis considera que el descubrimiento puede contribuir a diversificar la economía y conectar al país con las cadenas internacionales de suministro de minerales críticos, aunque advierte que su desarrollo exige equilibrar la rentabilidad, la sostenibilidad ambiental y la aceptación social.
Dos parques nacionales en la discusión
Uno de los principales riesgos señalados por Deloitte es el posible solapamiento de los depósitos con los parques nacionales Sierra de Bahoruco y Jaragua. En el informe, la firma identifica ambos espacios como áreas importantes para la biodiversidad y la captación hídrica del sur del país.
La ubicación de los depósitos constituye, por tanto, un elemento central en la evaluación de una eventual explotación. La publicación incluye este posible solapamiento entre los riesgos ambientales y sociales del proyecto, aunque no cuantifica la superficie que podría verse afectada ni detalla los impactos específicos de una operación minera sobre esos ecosistemas.
También identifica la gestión de residuos como otro de los desafíos técnicos. Según Deloitte, el procesamiento de tierras raras genera desechos que pueden contener torio y uranio, elementos que requieren controles específicos.
Como antecedente, el informe cita el caso de Mountain Pass, en Estados Unidos, donde un incidente de contaminación ocurrido en 1997 puso de relieve los riesgos asociados con la gestión de residuos de esta industria. La referencia sirve para contextualizar uno de los retos que acompañan el procesamiento de estos minerales, una actividad que requiere capacidades técnicas y sistemas de control además de las instalaciones de extracción.
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El valor económico detrás del hallazgo
Las tierras raras han despertado cada vez más interés en República Dominicana por las posibilidades económicas que representan para el país. Sin embargo, el informe aclara que estas proyecciones se basan en escenarios hipotéticos y califica algunas estimaciones como "muy optimistas", debido a que están sujetas a la concentración del mineral y a la viabilidad de su aprovechamiento comercial.
En ese escenario, Deloitte calcula un valor acumulado de 45,000 millones de dólares (mdd) durante la vida útil estimada del proyecto. Sin embargo, la firma aclara que esa cifra depende de una ley mineral de aproximadamente 3% de óxidos de tierras raras equivalentes y de otros supuestos técnicos y económicos. Se trata de valor bruto estimado, no de ganancias netas ni de ingresos garantizados para el Estado.
Por otro lado, las 150 millones de toneladas anunciadas corresponden al material bruto del yacimiento, por lo que la cantidad de tierras raras que podría recuperarse dependerá de su concentración. De hecho, su conversión a óxidos de tierras raras equivalentes depende de la concentración de los elementos y de la validación formal de las reservas. El informe presenta escenarios que van desde 1,500 mdd en valor bruto acumulado bajo un supuesto conservador hasta los 45,000 mdd del escenario "muy optimista".
El valor estimado del yacimiento según cada escenario
| Escenario | Ley de mineral estimada | Valor bruto acumulado |
|---|---|---|
| Conservador | 0.1% | 1,500 mdd |
| Medio | 0.5% | 7,500 mdd |
| Optimista | 1.5% | 22,500 mdd |
| Muy optimista | 3.0% | 45,000 mdd |
Deloitte señala que el resultado económico dependerá, entre otros factores, de los costos de extracción y refinación, los precios de mercado, el régimen fiscal y la participación estatal. Por ello, la magnitud del material identificado todavía debe distinguirse del valor que podría recuperarse comercialmente.
La oportunidad de procesar el mineral en el país
El interés económico del proyecto también responde a la posición que ocupan las tierras raras en industrias como la de vehículos eléctricos, energías renovables, semiconductores y defensa. Estos minerales son componentes de tecnologías que utilizan imanes permanentes, sistemas electrónicos y equipos especializados.
De acuerdo con las cifras recopiladas por Deloitte, China concentra alrededor del 69% de la producción mundial de tierras raras y cerca del 99% del procesamiento de tierras raras pesadas, según referencias del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). La concentración de esta capacidad productiva explica el interés de otras economías por diversificar sus fuentes de suministro.
En ese contexto, el informe plantea que instalar una planta de refinación en República Dominicana permitiría avanzar más allá de la extracción y capturar una mayor proporción del valor agregado. La propuesta, sin embargo, supone desarrollar infraestructura y capacidades industriales que todavía forman parte de los pasos pendientes del proyecto.

Entre las próximas etapas identificadas por Deloitte figuran la realización de un estudio de mercado, la declaración formal de reservas bajo estándares internacionales y el diseño de los sistemas mineros y logísticos, incluida una planta de refinación en territorio nacional.
El procesamiento local también incorpora exigencias ambientales adicionales: la gestión de los residuos generados durante la separación y refinación tendría que contemplarse junto con las capacidades técnicas necesarias para operar estas instalaciones.
La representación de Pedernales
El informe incorpora la participación de las comunidades entre los factores que pueden condicionar el desarrollo del proyecto. En particular, recoge señalamientos sobre la ausencia de representación de Pedernales en el consejo directivo de la Empresa Minera Dominicana (EMIDOM), entidad creada para liderar la exploración y la futura explotación de los recursos.
Deloitte presenta este punto como un asunto de gobernanza y legitimidad social. La observación cobra relevancia en una provincia que el documento identifica entre las de mayor rezago social del país y para la que plantea una oportunidad de desarrollo económico vinculada al recurso mineral.
El reporte, sin embargo, no cuantifica los beneficios que recibirían las comunidades ni establece un mecanismo específico para distribuir los ingresos derivados de una eventual explotación. Su análisis sitúa el fortalecimiento institucional, la aceptación social y la generación de beneficios tangibles para la población entre las condiciones para el desarrollo del proyecto.
Deloitte concluye que el potencial de las tierras raras podría convertir a República Dominicana en un participante relevante de un mercado estratégico, siempre que el país logre avanzar desde la identificación geológica hasta el desarrollo de una cadena productiva capaz de generar valor local.
El informe identifica como próximos pasos la evaluación comercial del yacimiento, la declaración formal de reservas y el diseño de los sistemas mineros y logísticos. Al mismo tiempo, sitúa la sostenibilidad ambiental, el fortalecimiento institucional y los beneficios para las comunidades entre los factores que deberán acompañar ese proceso.
Para Pedernales, la oportunidad minera descrita por Deloitte está vinculada tanto al potencial económico del recurso como a la capacidad de gestionar los riesgos ambientales y sociales identificados en el documento.
