La reconfiguración de las cadenas globales de valor también abre la posibilidad de que la República Dominicana se convierta en una plataforma logística y productiva en el Caribe.

La crisis en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas por donde transita gran parte del petróleo y el gas natural que se consume en el mundo, suele analizarse desde la perspectiva del riesgo. Sin embargo, esta coyuntura puede representar oportunidades para países como la República Dominicana.

Así lo ven los expertos Vladimir Pimentel y Manuel Santana, del área de Economía y Negocios del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), quienes plantean en un artículo que la reorganización del comercio internacional por los bloqueos en el estrecho, debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán, puede generar posibilidades estratégicas para el país.

Señalan sectores como energía y logística donde surgen oportunidades para atraer inversiones.

En materia energética esta coyuntura puede constituir un impulso para acelerar la adopción de fuentes renovables y reducir la dependencia de combustibles fósiles, que ante el aumento del precio del petróleo, que ayer se situó por encima de los 102 dólares, la factura petrolera puede elevarse en más de un 5 %.

La reconfiguración de las cadenas globales de valor también abre la posibilidad de que la República Dominicana se convierta en una plataforma logística y productiva en el Caribe.

“La proximidad al mercado estadounidense, la experiencia en zonas francas, la estabilidad macroeconómica relativa y la conectividad portuaria posicionan al país como un nodo potencial dentro de procesos de nearshoring hemisférico. En este contexto, la inversión en infraestructura logística, la eficiencia aduanera y el fortalecimiento del capital humano serán determinantes para capturar valor en cadenas regionalizadas”, precisan los expertos.

Sin embargo, los analistas no pasan por alto el impacto negativo de la crisis en el estrecho de Ormuz en el país, que se traduce en aumento de la inflación, déficit de la cuenta corriente, incremento del subsidio eléctrico, entre otros aspectos.

“Más allá del nivel puntual del precio internacional del petróleo, la persistencia de episodios de volatilidad energética constituye uno de los principales factores de riesgo externo para la estabilidad macroeconómica dominicana”, puntualizan los especialistas del INTEC.