El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Celso Juan Marranzini, presenta su visión para fortalecer la economía dominicana y poder llegar a la meta presentada por el primer mandatario de la nación, Luis Abinader, de crecer al 6% para el 2036 y así duplicar el tamaño de la economía.
El actual panorama mundial, matizado por enfrentamientos bélicos en algunos países, invita a ser cautos, optimistas y a trabajar para cada vez hacer la economía más resiliente, opina el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Celso Juan Marranzini.
“Debemos siempre pensar en cómo convertir a nuestra economía en una más resiliente y apalancarnos en esa diversificación que tiene, en ese crecimiento económico sostenido que tenemos como país y en esa facilidad de diálogo que existe entre el sector privado, las autoridades del gobierno, el Congreso y los sectores sociales”, indica el empresario, en una conversación con la periodista Felivia Mejía sobre su perspectiva del sector empresarial en este año.
“No hay peor factor adverso que el decrecimiento económico, ya que esto afecta volúmenes, los márgenes, la generación de empleo. Por eso siempre debemos procurar mantener ese crecimiento económico sostenido que en nuestro país, gracias a Dios, ha sido en torno al 5%”, apunta el empresario.
El CONEP es la principal organización empresarial de la República Dominicana, actuando como un "gremio de gremios" que agrupa a las asociaciones más representativas del sector privado. Reúne a más de 70 gremios que a su vez representan más de 60,000 empresas. Además, forman parte unas 80 empresas directas que representan todos los sectores económicos.
¿Considera usted que es posible alcanzar la meta de crecimiento económico planteada para el 2036?
Lo más importante es que alcanzar esa meta es posible. Por eso es que reiteradamente decimos la gran oportunidad que tiene nuestro país. La República Dominicana ahora mismo es la niña bonita del mundo, o de una gran parte del mundo, que nos ve con admiración de cómo hemos avanzado, cómo hemos tenido crecimiento económico con bienestar social, en medio de una paz social y estabilidad política. Eso suena fácil, pero es una mercancía muy escasa en nuestra región y para muestra un botón. Elige un país en Latinoamérica y lamentablemente algo de eso le falta. Además, tenemos una economía diversificada que también es muy difícil construir. Entonces, construir sobre eso es posible y es posible si crecíamos al 5.2% promedio crecer al 6%.
-¿Qué hace falta ajustar para lograrla?
Hay algunos temas que vienen de lejos, como por ejemplo, mejorar el gasto público. Mejorar gasto público es muy amplio. En la definición nuestra abarca la reducción del déficit del sector eléctrico. Es decir, destinar una gran cantidad de recursos a obras de inversión, a mejores servicios la ciudadanía, al fomento de otro sector de la economía, en lugar de subsidiar un servicio público como cualquier otro que normalmente se paga.
Lamentablemente en este caso hay una mezcla de factores que hacen que el gobierno tenga que subsidiar aproximadamente con 2,000, 1,800 o 1,500 millones de dólares cada año, dinero que puede ir a obras públicas, que a la vez impulsan el crecimiento económico.
Otro ejemplo es seguir trabajando para traer nuevos sectores económicos, como se ha hecho, como el sector logístico, que también tiene mucha incidencia con los demás. Hay encadenamiento productivo. Obviamente la idea es que sea para impulsar más las exportaciones. Ahí hay un encadenamiento con las zonas francas, con los sectores exportadores, también con el sector comercio.
Estamos hablando de que el país tiene reserva más reserva de oro. ¿Por qué no explotar esas reservas?, para aumentar las exportaciones de oro.
Estamos hablando de que tenemos tierras raras. Entonces, hay una capacidad de desarrollar nuevos sectores, hay una gran cantidad de recursos públicos de los que se puede mejorar su gasto y destinarlos a mejores servicios, al crecimiento económico. Y también hay confianza, hay una capacidad enorme de trabajo con el gobierno, con el Congreso, que genera confianza para atraer más inversiones y más empleo de calidad. Y así, las condiciones están ahí para que podamos aumentar el promedio de crecimiento y con eso duplicar la economía al 2036 o en los próximos 10 o 15 años.
¿En qué áreas ve usted potencial para atraer esa inversión extranjera y qué factores serían cruciales para mantener esa confianza en el país?
La inversión extranjera directa hace menos de una década tal vez era un sueño. Nosotros veíamos otros países de la región como los principales que atraían inversión extranjera. Ahora es la República Dominicana líder y no solamente también en crecimiento, porque estamos creciendo en atracción de inversión extranjera doble dígito.
El turismo definitivamente aporta una gran parte de esa inversión extranjera, si no la mitad, poco menos de la mitad de ese monto.
También hay otras grandes inversiones, por ejemplo, la zona franca sigue atrayendo inversión extranjera, los nuevos sectores económicos, las industrias siguen invirtiendo.
Hay también atracción en el sector eléctrico. Ahora mismo están construyendo casi 2000 megas de electricidad nueva.
Lo importante es que eso quiere decir confianza. Mientras haya confianza habrá inversión privada que es mucho mayor que la inversión extranjera.
¿Cómo están desde el CONEP apoyando el desarrollo de esas habilidades que demandan en los colaboradores, para que puedan acceder a posiciones de mayor nivel?
Por primera vez, en los últimos años, y sobre todo a raíz de la décima convención empresarial que fue en 2023, el sector empresarial de la República Dominicana se planteó objetivos en torno a dos ejes, desarrollo productivo y económico y desarrollo humano. Uno de los objetivos es la generación de empleo formal en un sector laboral que tenga capacidad para mejorar los salarios, de formalizar, de cotizar en la seguridad social, de que ese colaborador tenga un plan de pensiones, una cobertura de salud, que no le sea una carga al Estado, que después tengan que subsidiar un plan de salud ni ningún otro incentivo, sino que se valga de un empleo digno. A la vez, la educación la hemos puesto también en el tope de la agenda porque van de la mano.
¿Cuáles son las necesidades del empresario ahora mismo en materia de talento humano? ¿Qué tipo de perfil están buscando ahora?
Todo tipo de técnicos. Técnicos en informática, en todas estas nuevas tecnologías, marcado por esta transformación digital que es tan acelerada, que solamente podemos hablar de ella hoy, mañana ya es diferente. Tenemos todo tipo de necesidades en procesos que son técnicos de cualquier naturaleza.
Estamos hablando de atraer al país ciertos procesos de la cadena de valor de los semiconductores. Para eso hace falta un personal calificado. Entonces es un personal que necesita una educación de calidad para que pueda ser formado y adaptarse a cualquier tipo de proceso una cosa va de la mano con la otra y el desarrollo del país hacia el futuro, no tiene otra opción que ir en esa dirección porque si no nos quedamos estancados.
Pensamos que hay que seguir trabajando y la verdad que hay total confianza en las autoridades, en el gobierno. Seguir atravesando pues todo este ambiente global que afecta el clima de negocios, en la medida que se van despejando las incertidumbres, tenemos que impulsar la construcción en el país.
El gobierno está haciendo un esfuerzo muy grande por aumentar los recursos destinados a la construcción. Eso se debe seguir haciendo, se debe buscar la forma también de incentivar o impulsar más la construcción privada que con altas tasas de interés la demanda se ha se visto afectada. Esos son sectores que tienen una incidencia muy importante en el crecimiento económico.
Atención al sector eléctrico y a educación
Celso Juan Marranzino apunta que el déficit del sector eléctrico y la deficiencia en la calidad de la educación son dos temas que urge resolver. Sobre eso dice que no es solo tarea del gobierno, si no que todos los ciudadanos se deben involucrar en la solución.
En cuanto al sector eléctrico, plantea que se eliminen los subsidios y que ese dinero se invierta en obras que se aporten al desarrollo del país y a mejorar los servicios, como el transporte público.
“Todos los dominicanos tenemos la solución en la mano. Definitivamente hay que exigir que se vayan transparentando las tarifas, que se pague el servicio que hay que pagar, pero que también se invierta en las redes de distribución y que el gobierno deje de subsidiar lo que no se debe subsidiar”, opina.
En cuanto a Educación, plantea que los sindicatos, la política, la falta de gobernanza y de continuidad de planes salga de todo el sistema educación pública. “ Le estamos destinando más de 300,000 millones de pesos anuales a un sistema de educación que prácticamente provee una calidad muy por debajo de los estándares que necesitamos para que el país se desarrolle, para que la gente tenga más oportunidades. Lamentablemente la gobernanza está secuestrada entre sindicatos, política y malas prácticas”, concluye.
