Casa de Campo, pionero en el mercado del lujo en República Dominicana, afianza su posición como destino exclusivo del Caribe, con el desarrollo de una estrategia que le ha llevado a la renovación de todos sus espacios y la creación de nuevas suites y amenidades.

Casa de Campo se reinventa para liderar en el turismo de exclusividad que repunta en el país, impulsando una estrategia que en los últimos cinco años ha tenido como punto clave la inversión de 90 millones de dólares en la renovación de todos sus espacios y la creación de nuevas suites y amenidades.

Esto ocurre cincuenta años después de ese complejo erigirse como la apuesta disruptiva al lujo que retó a la República Dominicana de los años 70, que tenía una actividad turística incipiente, a asumir un nuevo concepto de servicio de hostelería.

Andrés Pichardo, presidente de Casa de Campo desde 2016, apunta que la primera etapa de la estrategia, que él denomina Plan Maestro, consistió en la construcción de un moderno spa, inaugurado el año pasado, tras una inversión de 40 millones de dólares.

Bajo su liderazgo la facturación se ha triplicado, pasando de 48 millones de dólares en 2016 a 130 millones de dólares a la actualidad, solo la parte turística hotelera.

El icónico complejo se adapta a las exigencias de la vibrante actividad turística de hoy, en una República Dominicana de oferta diversificada que atrae alrededor de 11.2 millones de visitantes al año, pero conservando la impronta de elegancia y la mística de privacidad que interesa al jet set internacional.

En una entrevista exclusiva para Forbes, Pichardo indicó que también han remodelado el entorno de playa Minitas, creando un concepto de club similar a los que caracterizan a la isla española Ibiza, que son lugares de ambiente festivo, que invitan a relajarse y divertirse en orillas del mar, con música comida y bebidas.

También, crearon piscinas familiares próximo a la playa, construyeron el centro de convenciones y fiestas Marina Riverside Center.

Al tiempo que han sumado a su oferta 64 nuevas suites de unos 70 metros aproximadamente.

Precisamente en una de esas suites el equipo Forbes sostuvo el encuentro con Pichardo. En una unidad que cuenta con amplios espacios de descanso, sala de estar, cocina, comedor, balcón con vista hacia el mar y campos de golf, con la idea de que el huésped pueda pernoctar ahí varios días, en solitario o acompañado por hasta seis o siete personas.

Pichardo tiene a su cargo el manejo de 315 habitaciones hoteleras y unas 60 villas, de entre cuatro y cinco habitaciones cada una. “Tenemos suficientes recursos y la posibilidad de hacer lo que nos parece bien para el mercado y para para el cliente”, asegura Pichardo.

De villa privada a hotel de lujo

Transcurría la década de 1960 cuando surgió la idea de crear una villa turística, en unos terrenos de 7,000 hectáreas, que formaban parte de la plantación de azúcar propiedad de la compañía norteamericana Gulf and Western.

Esa compañía también era la dueña de la productora de audiovisuales Paramount Pictures, por lo cual su presidente ejecutivo, Charles Bluhdorn, quería crear un espacio que evocara el glamour de Hollywood.

A ese sueño se unió el diseñador de campos de golf Pete Dye, quien diseñó el primero de los campos del complejo, que se inauguró en 1971.

Sin embargo, es en 1974 que Casa de Campo se convierte en un espacio de retiro ejecutivo exclusivo para los directivos de Gulf and Western.

Poco a poco se va a abriendo al público en los años siguientes. Al tiempo que incorpora nuevas amenidades como un Club de tenis y, recientemente, una cancha para pickelball.

Una transformación trascendental impactó a Casa de Campo en 1984, cuando los hermanos Fanjul, empresarios de origen cubano, adquirieron todos los negocios que Gulf and Western tenían en el país, convirtiendo el ingenia azucarero en lo que hoy se conoce como Central Romana Corporation.

Ahí arrancó la apertura a una visión más turística del complejo que se ha mantenido hasta hoy.

Mientras esa metamorfosis ocurría en Casa de Campo, en el otro extremo de la isla un joven Andrés Pichardo, de poco más de veinte años, iniciaba su camino en el mundo hotelero, siendo parte del desarrollo de la provincia Puerto Plata como destino turístico.

Pichardo empezó como auxiliar de reservaciones, fue maletero, houseman, hasta alcanzar posiciones directivas y de estrategia en varias cadenas hoteleras que le permitieron abrir hoteles en México, Costa Rica y Aruba.

“Como he pasado por todos los niveles del servicio hotelero, yo he aprendido que hay que escuchar y vivir con la gente de las posiciones más humildes para aprender de ellos. Pues ellos muchas veces ven cosas que nosotros no vemos”, expresa Pichardo.

Con toda esa experiencia acumulada, en 2016 se integra al equipo de Casa de Campo, con el propósito de encabezar un renacer del complejo, diversificando aún más su oferta para el descanso y disfrute de actividades deportivas.

“Tenemos suficientes recursos y posibilidad de hacer lo que nos parece bien para el mercado y para para el cliente”, afirma.

Norteamérica, principal mercado

La primavera es una de las temporadas de vacaciones favoritas para los norteamericanos, que representan alrededor del 80% del visitante que escoge ese resort de la costa sureste dominicana. El resto de los huéspedes se reparte entre originarios de América Latina y Europa.

La oferta amplia de villas con varias habitaciones, que permite estancias largas con mayor comodidad, es uno de los atractivos que las familias valoran del complejo, por eso ese segmento de ha convertido en uno de los principales activos del resort.

Para acaparar a una nueva generación de visitantes, Pichardo explica que la estrategia se centra tener presencia en ferias internacionales de mercados específicos y la activación de campañas de ventas para estar como primera opción en la mente del cliente en cada momento, sector y mercado.

Están dedicando especial interés en el mercado de incentivos y de eventos sociales: “Antes de yo asumir la presidencia de Casa de Campo se celebraban unas 30 bodas al año y ahora tenemos casi 170 bodas al año. Es un segmento muy importante para nosotros, por eso tenemos alrededor de 25 especialistas en esa área de ventas que trabajan con los planificadores de bodas”, dice.

De acuerdo con Pichardo, la actividad comercial de Casa de Campo se divide en 60% vacacionistas, 30% eventos sociales y el 10% restante corresponde a estancias de un día de visitantes que van a practicar algún deporte o participar de algún torneo.

“Tratamos de adaptarnos al presupuesto del cliente.  El club de Playa Minitas nos ha generado mucho negocio en tema de recepción, de fiestas, diversos venues”, agrega.

Clave del éxito

A la pregunta sobre cuál es el elemento diferenciador, frente a la diversidad de la oferta turística de hoy, Pichardo señala en primer lugar la privacidad, sin dudar. “La privacidad es el nuevo lujo. Esa experiencia memorable que uno tiene estando en paz y en un ambiente privado”, dice.

Las superestrellas deportivas Michael Jordan y Derek Jeter organizaron sus despedidas de soltero en el resort. Jim Clark, fundador de Netscape, estuvo acompañado por la actriz Naomi Watts y Sir Richard Branson para su fiesta de cumpleaños número 70.

La lista continúa con los actores Dennis Quaid y Bruce McGill, que fueron invitados recientes a jugar en Teeth of the Dog durante sus visitas, entre otros.

El segundo elemento que resalta Pichardo es la madurez del complejo, que ya lleva 50 años, lo cual revela que inició cuando los hoteles eran unos pocos en República Dominicana.

“Esa madurez te lleva a tener una serie de atención a los detalles. También está el hecho de que muchos empleados han vivido muchos años trabajando aquí. Recién despedimos a un colaborador que tenía 47 años de labor. Entró a sus 20 años como conserje y salió jubilado del puesto de contador”, dice.

“Tenemos mucha gente arraigada, con raíces, que protegen la empresa como si fuera de ellos. Eso lo valoramos, somos una gran familia, nos guardamos la espalda uno al otro, nos cuidamos y mimamos todos juntos. Y el éxito no es mío, el éxito es el equipo”, expresa.

Evolución del turismo

República Dominicana ha experimentado un crecimiento en la cantidad de turistas en los últimos cinco años, pasando de 6.5 millones en 2019 a 11.2 millones al cierre de 2024. Esta tendencia principalmente ha sido impulsada por inversiones en la construcción de nuevas infraestructuras por parte del sector privado y público y por la inversión en remodelaciones, como lo ha hecho Casa de Campo.

Este auge de visitantes trae consigo el debate relacionado al crecimiento sostenible y la visión de desarrollo que debe abrazar el país.

“La infraestructura tiene un límite. No podemos crecer demasiado que sacrifique o que la estructura hipoteque la experiencia del cliente. Cada experiencia de un cliente tiene que ser memorable, por lo que tenemos que conocer sus expectativas de antes de que llegue aquí”, dice el presidente de Casa de Campo.

Y agrega: “Si esas expectativas son demasiado altas para el nivel de servicio que damos podemos subestimar los logros que vayamos a tener en el futuro. Entonces, yo creo que la infraestructura tiene que ir a la mano con el crecimiento, sino de lo contrario podemos vernos en una dificultad”.

Rememora que cuando inició en el hotelería en la década de los 80, el vacacionista se daba por bien servido si contaba con una buena cama y con la experiencia que podía disfrutar estando en la playa.

Cuenta que se le podía ofrecer cualquier tipo de habitación y ese viajero estaba encantado, porque estaba conociendo un nuevo destino, como en aquella época era Puerto Plata.

Para entonces, la mayoría de visitantes provenían de Canadá, que fue el que impulsó el crecimiento de la puertoplateña Playa Dorada. Como ese mercado era limitado a cuatro o cinco meses más fríos del año, entonces la industria hotelera dominicana fue tras la conquista del vacacionista inglés y alemán, que viaja en el verano.

“Le podías dar cualquier tipo de habitación y el cliente estaba encantado. Pero, eran mercados de volumen y la gente no esperaba mucho y no había un sistema de compensación para cualquier queja o cualquier problema que tuviera un cliente. Entonces, la gente aceptaba todo lo que se le daba”, recuerda.

Pichardo destaca que el país ha ido adaptando su oferta a las demandas actuales de un turista de mayor poder adquisitivo, apoyando el establecimiento de hoteles de alta gama y un mayor nivel de lujo.

“Ha habido una creatividad absoluta en todos los sectores del turismo. Ha habido innovación, se han creado nuevos conceptos de todo incluido de la mano con la gastronomía local e internacional”, opina.

Explica que ya se ha ido avanzando hacia un cliente de mayores exigencias, que está dispuesto a pagar con tal de recibir lo que espera.

“Las expectativas son mayores. Yo siempre he dicho que si no si no cambias con el cambio, el cambio te cambiará. Entonces, hay que ir cambiando con el tiempo, ir evolucionando hacia ese mercado que tiene mayor poder adquisitivo, que exige mucho más y que espera mucho más”.

Hoy día otros elementos ganan preponderancia, como la gastronomía, que es uno de los pilares más importantes de un servicio turístico, seguido por la tecnología, entre las comodidades que el perfil actual de visitante busca.

Casa de Campo se renueva ahora en una época que presenta interesantes desafíos, como el surgimiento de nuevos destinos, entre esos Pedernales, y el auge de otros, como Miches y Samaná, donde nuevos proyectos se levantan dispuestos a apostar todo por la conquista del segmento de ultra lujo.

Ante ese escenario, la próxima jugada de Casa de Campo será construir más habitaciones tipo suites, un gimnasio, un centro de bienestar ultra moderno y una piscina privada para el área de Premier Club, con lo cual pretende fortalecer su sello de lujo y exclusividad que le ha acompañado por cincuenta años.

Línea de tiempo-historia de Casa de Campo

1960

Charles Bluhdorn imaginó una estancia de descanso y diversión muy exclusiva para los ejecutivos del ingenio azucarero propiedad de Gulf and Western, en unos terrenos ubicados en la provincia La Romana, que más adelante llamaría Casa de Campo.

1971

Se inaugura el campo de golf Teeft of the Dog en la estancia Casa de Campo.

1974

Queda formalmente inaugurado Casa de Campo Resort, abierto al público, tanto para el deporte como para el ocio.

1976

Se construyó el Club de Tenis La Terraza, marcando el surgimiento del tenis como un deporte destacado en Casa de Campo.

1980

Esta década marcó el comienzo de una era dorada para el golf en Casa de Campo, ya que se afianzó su reputación de resort como destino de golf de clase mundial.

1982

Se inaugura el anfiteatro Altos de Chavón.

1983

La Escuela de Diseño Altos de Chavón abrió sus puertas en afiliación con la Escuela de Diseño Parson de Nueva York.

1984

Un importante punto de inflexión se produjo, cuando los hermanos Fanjul y sus socios adquirieron los negocios azucareros de Gulf + Western Industries, incluyendo Casa de Campo.

1986

Se agregaron más instalaciones al Resort, incluida la expansión del Centro Ecuestre, campos de polo adicionales y la creación del Centro de Tiro con más de 200 estaciones para Trap, Skeet y Sporting Clays y la icónica torre de tiro.

1990

Casa de Campo se transformó en un puerto de escala internacional cuando llegó el crucero Classica de Costa Cruise Lines, marcando un hito importante en su historia.

El Centro de Conferencias El Cacique fue construido para potenciar la oferta para Grupos y Eventos.

El Aeropuerto de La Romana/Casa de Campo se amplió hasta convertirlo en una instalación internacional con múltiples pistas y servicio diario sin escalas desde los Estados Unidos.

2000

Abre sus puertas Casa de Campo Healing Spa.

2001

La Marina Casa de Campo se extiende sobre más de 90.000 metros cuadrados y es la más moderna del Caribe, con 350 atracaderos y el Astillero IBC con un elevador que puede transportar hasta 250 toneladas para reparaciones. 

2004

Se inaugura Dye Fore, el tercer campo de golf de Pete Dye.

2023

El Premier Club se construyó con 26 suites junior premier, 27 suites junior premier con camas King, 27 suites junior premier con camas dobles, una suite presidencial premier y un área de recepción exclusiva con bar y áreas de salón.

Queda inaugurado el Spa de Casa de Campo.

2025

Hoy Casa de Campo Resort & Villas es un referente del turismo de lujo y exclusividad.