Exportaciones, turismo, remesas e inversión extranjera directa aportaron 2,800 mdd adicionales en el primer semestre de 2026, mientras el peso se apreció 7.6% hasta agosto.
Durante el primer semestre de 2026, la entrada de divisas a República Dominicana aumentó y alcanzó niveles superiores a los registrados un año antes. Esto resulta especialmente relevante para el peso dominicano porque cada vez que entran dólares a la economía aumenta la disponibilidad de divisas para atender las necesidades del mercado cambiario, dando mayor respaldo a la moneda local frente a la divisa estadounidense.
Para un inversionista extranjero, sin embargo, la importancia de esta dinámica va más allá de la cotización diaria. Así lo plantea Elisa Vilorio de Painter, PhD, en una publicación de página abierta del Banco Central de la República Dominicana, donde señala que “para un inversionista extranjero, la estabilidad cambiaria forma parte de la ecuación de rentabilidad”, señala.
La autora explica que esa estabilidad no depende únicamente del nivel del tipo de cambio. “No solo importa el nivel del tipo de cambio, sino también la disponibilidad de divisas, la profundidad del mercado, la capacidad de respuesta ante choques y la solidez de los fundamentos macroeconómicos”, explica.
Los datos del primer semestre muestran la magnitud de esa oferta de dólares. Las exportaciones alcanzaron 8,746 millones de dólares (mdd); el turismo generó 6,716 mdd; las remesas sumaron 6,219 mdd, mientras la IED llegó a 3,276.5 mdd. En conjunto, los cuatro flujos totalizaron 24,957.5 mdd, unos 2,800 mdd adicionales respecto al primer semestre de 2025.
Mientras estos flujos ampliaban la disponibilidad de divisas, el Banco Central aprovechó las condiciones del mercado para fortalecer sus reservas internacionales. Durante el primer semestre, la autoridad monetaria compró 415 mdd en el mercado cambiario, sin realizar ventas de divisas en el mercado spot. El movimiento ocurrió, además, en un período en el que el peso dominicano continuó ganando valor frente al dólar, hasta registrar una apreciación de 7.6% al cierre de agosto.
| Posición | País | Variación del tipo de cambio |
|---|---|---|
| 1 | Colombia | 17.09% |
| 2 | Paraguay | 11.65% |
| 3 | Costa Rica | 10.53% |
| 4 | República Dominicana | 7.60% |
| 5 | México | 5.94% |
| 6 | Brasil | 4.63% |
| 7 | Guatemala | 0.46% |
| 8 | Perú | -0.23% |
| 9 | Honduras | -2.11% |
| 10 | Uruguay | -3.33% |
| 11 | Chile | -3.60% |
| 12 | Argentina | -3.81% |
La publicación tambien cita un analisis de J.P. Morgan, publicado el 20 de agosto y citado por Vilorio de Painter. El banco de inversión destacó al peso dominicano entre las monedas de mejor desempeño del año, pese a la exposición del país a las importaciones de petróleo. Detalla que parte de la fortaleza del peso responde a la combinación de exportaciones, turismo, remesas e IED, flujos que han contribuido a sostener las cuentas externas. J.P. Morgan también atribuyó la apreciación a los fundamentos del mercado y no a una intervención discrecional del Banco Central.
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Una IED más diversificada
En ese contexto, la inversión extranjera directa tiene una importancia particular porque además de aportar capital puede reflejar hacia qué actividades se está dirigiendo el interés de los inversionistas.
Vilorio de Painter señala que República Dominicana ha seguido una trayectoria distinta a la observada en los flujos mundiales de IED. Mientras la inversión extranjera directa como proporción del PIB mundial pasó de 3.6% en 2015 a 1.26% en 2025, en el país aumentó de 3.1% a 3.86% durante el mismo período.
Solo el turismo mantuvo una participación aproximada de 22.3% de la IED entre 2020 y 2025 y de 20.1% al cierre del primer semestre de 2026. Al mismo tiempo, la energía ganó espacio: pasó de representar un promedio de 8% entre 2010 y 2019 a 16.34% entre 2020 y 2025, hasta alcanzar 27.8% durante el primer semestre de 2026.
Para la autora, esa transformación también tiene una lectura cambiaria. “La diversificación sectorial constituye una fuente adicional de resiliencia, al reducir la dependencia de un solo sector y permitir que la inversión responda a distintos motores de crecimiento”, plantea.
La capacidad de atraer inversión, por tanto, ocurre en paralelo con una economía que mantiene otras fuentes de generación de dólares. En el primer semestre, la IED creció 7.7% interanual, hasta 3,276.5 mdd, en un contexto global en el que la inversión extranjera directa ha perdido peso y las empresas son más cautelosas al decidir dónde colocar sus capitales.
Los datos que explican el cambio
| Indicador | Dato |
| IED global como % del PIB, 2015 | 3.6% |
| IED global como % del PIB, 2025 | 1.26% |
| IED de RD como % del PIB, 2015 | 3.1% |
| IED de RD como % del PIB, 2025 | 3.86% |
| IED en RD, primer semestre 2026 | 3,276.5 MDD |
| Crecimiento interanual de la IED | 7.7% |
| Exportaciones, primer semestre 2026 | 8,746 MDD |
| Ingresos por turismo | 6,716 MDD |
| Remesas | 6,219 MDD |
| Participación de energía en IED, 1S 2026 | 27.8% |
| Participación de turismo en IED, 1S 2026 | 20.1% |
| Apreciación del peso a agosto de 2026 | 7.6% |
El entorno comercial también introduce nuevos elementos. Desde julio, Estados Unidos estableció una tasa arancelaria de 12.5% para determinadas categorías de productos dominicanos, aunque los textiles y prendas de vestir que ingresan bajo el CAFTA-DR están exentos. Aun con ese escenario, las exportaciones de zonas francas crecieron 3.2% interanual durante el primer semestre de 2026.
Para Vilorio de Painter, la competencia por atraer capital exige mirar más allá de los aranceles. “Los inversionistas no observan únicamente los aranceles”, plantea en su análisis, sino también la estabilidad macroeconómica, la disponibilidad de divisas, el acceso a mercados y la competitividad.
