La cartera privada aumentó 4.6 % real en moneda nacional, impulsada por el financiamiento a empresas y los préstamos hipotecarios, mientras el crédito al consumo y las tarjetas registraron contracciones.
El crédito no está creciendo al mismo ritmo en todos los segmentos de la economía dominicana. Mientras el financiamiento comercial mantiene una expansión real de 9.9 %, el crédito destinado al consumo acumula una contracción de 2.3 % y las tarjetas de crédito pasaron de crecer 17.4 % a registrar una variación negativa de 1.0 % en un año.
El comportamiento forma parte del desempeño del sistema financiero dominicano al cierre del segundo trimestre de 2026, presentado por la Superintendencia de Bancos en su Informe Trimestral de Desempeño del Sistema Financiero. El documento muestra una cartera de crédito que continúa expandiéndose, aunque con diferencias marcadas según el destino del financiamiento.
A mayo de 2026, la cartera bruta alcanzó 2.45 billones de pesos, equivalente al 31.0 % del PIB, después de aumentar 201,430 millones de pesos (mdp), un crecimiento interanual de 9.0 % en términos nominales.
Dentro de la cartera privada en moneda nacional, el crédito comercial fue el principal motor de expansión, con un crecimiento real de 9.9 %. El financiamiento hipotecario también mantuvo una trayectoria positiva, con un aumento real de 4.7 %.
El comportamiento fue distinto en el financiamiento dirigido al consumo. Estos créditos se contrajeron 2.3 % en términos reales y mantienen tasas negativas desde octubre de 2025. En el caso de las tarjetas de crédito, el cambio ha sido más marcado: pasaron de registrar un crecimiento de 17.4 % en mayo de 2025 a -1.0 % en mayo de 2026.
La diferencia entre segmentos muestra que la expansión de la cartera está concentrándose en mayor medida en el crédito comercial, mientras el financiamiento destinado al consumo enfrenta una pérdida de dinamismo.
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Banca
El comportamiento del crédito ocurre en paralelo con una mejora de los resultados financieros del sistema. Las utilidades netas alcanzaron 49,714 mdp a junio de 2026, para un incremento interanual de 15.8 %.
El resultado se produjo pese a que los ingresos financieros crecieron a un ritmo más moderado, de 5.6 %. La reducción de los gastos financieros, que descendieron 10.6 %, contribuyó a compensar esa desaceleración y favoreció la expansión de la rentabilidad.
El resultado antes de impuestos acumulado a junio ascendió a 60,710 mdp, un aumento de 17.9 % frente al mismo período del año anterior.
La presión sobre los costos de fondeo, sin embargo, estuvo presente durante el trimestre. La tasa de interés promedio ponderada activa de la banca múltiple cerró junio en 13.60 %, mientras la pasiva se situó en 7.34 %. Frente al trimestre anterior, aumentaron 0.32 y 1.06 puntos porcentuales, respectivamente.
Con ello, el margen de intermediación por tasas se redujo a 6.26 %, 0.73 puntos porcentuales menos que en el trimestre anterior. La tasa interbancaria también aumentó durante el segundo trimestre, hasta 8.21 % en junio, aunque comenzó a descender después de alcanzar un máximo de 8.67 % en mayo.
Crédito en dólares
El menor dinamismo no se limita al crédito de consumo. La cartera privada denominada en moneda extranjera también desaceleró su crecimiento.
A mayo, estos créditos aumentaron 8.0 % interanual, 6.7 puntos porcentuales menos que un año antes. El saldo alcanzó 9,210 millones de dólares (mdd), equivalente al 22.1 % de la cartera total del sistema, frente a 8,526 mdd y una participación de 22.7 % en mayo de 2025. El dato refleja una reducción moderada del peso del financiamiento en moneda extranjera dentro de la cartera total.
Morosidad baja
El desempeño del crédito también presenta una diferencia entre la morosidad tradicional y otros indicadores de deterioro. La morosidad simple se situó en 1.89 %, mientras la morosidad estresada alcanzó 7.69 %, ambas por debajo de sus niveles de inicio de año. La cartera en mora y vencida ascendió a 46,309 mdp, un aumento de 3,285 mdp respecto a mayo de 2025.
Sin embargo, el ratio de incumplimiento subió a 4.7 %, 0.21 puntos porcentuales más que un año antes. El informe atribuye este comportamiento principalmente al incremento de 14.3 % en las reestructuraciones durante el último año.
Esta presión se reflejó especialmente en la cartera comercial, cuyo deterioro aumentó 0.36 puntos porcentuales, y, en menor medida, en la hipotecaria, con un incremento de 0.10 puntos.
Al mismo tiempo, el sistema mantiene una posición de capital que limita su exposición ante posibles pérdidas. El patrimonio técnico ajustado llegó a 550,115 mdp, con un crecimiento interanual de 13.4 %, mientras el excedente de capital alcanzó 252,818 mdp, 15.8 % más que un año antes. La solvencia se situó en 18.71 %, 0.32 puntos porcentuales por encima de mayo de 2025.
El sistema financiero llega así al segundo semestre con una expansión de la cartera que tiene un componente claramente diferenciado: el crédito comercial mantiene el impulso, mientras el financiamiento al consumo y las tarjetas pierden dinamismo. A la vez, la banca conserva niveles de rentabilidad, capital y solvencia que sostienen su capacidad de absorción ante cambios en las condiciones financieras.
