Coinbase encadenó tres trimestres de pérdidas a la vez que conquistaba la mayor cuota de su historia en la negociación mundial de criptomonedas, una contradicción que expone la metamorfosis inconclusa del exchange hacia una plataforma integral de instrumentos tradicionales y digitales.

La paradoja de Coinbase —perder dinero mientras gana terreno frente a sus competidores— quedó expuesta con el reporte trimestral que la compañía publicó a fines de julio, y su lectura trasciende la cotización bursátil de la firma. Desde su creación, esta casa de cambio en línea funciona como la puerta de entrada formal a los criptoactivos en Estados Unidos, y lo que sucede en sus cuentas se lee como termómetro del conjunto de la industria.

Brian Armstrong, entonces ingeniero de software en Airbnb, la fundó en San Francisco en junio de 2012 y sumó como cofundador a Fred Ehrsam, ex operador de Goldman Sachs, cuando Bitcoin llevaba poco más de tres años en circulación y casi todos los exchanges se movían sin supervisión ni transparencia. Ante ese panorama eligieron un modelo radicalmente distinto —cumplimiento regulatorio desde el primer día, interfaz simple y una experiencia de usuario que no exigía conocimientos técnicos—, y el tiempo terminó por darles la razón.

Así se convirtió en la principal plataforma cripto del de Estados Unidos y un referente internacional: debutó en el Nasdaq en abril de 2021 mediante un listado directo, con una valoración que rozó los 100,000 millones de dólares en su jornada de estreno, y, afirma Coinbase, resguarda los activos de la mayoría de los ETF de criptomonedas al contado del mercado local, entre ellos los de BlackRock y Grayscale. Su red blockchain, Base, construida sobre Ethereum, multiplicó por siete el volumen de movimientos con stablecoins respecto de doce meses antes, detalla la carta a accionistas difundida junto con los resultados, y de ahí que los números de este año digan algo que excede con creces las pérdidas contables.

Pérdidas en serie, cuota récord

El segundo trimestre de 2026 fue el tercero consecutivo con saldo adverso para Coinbase, que tras los cierres deficitarios del último tramo de 2025 y de enero-marzo registró un quebranto de 359.5 millones de dólares, frente a la ganancia de 1,430 millones del mismo período de 2025, informó Reuters. Los ingresos cayeron 18.5% interanual, hasta 1,220 millones, de acuerdo con el formulario 10-Q entregado a la SEC, y los transaccionales —tradicionalmente el motor del negocio— retrocedieron 21%, a 599 millones.

La causa directa es el ciclo, porque las criptomonedas entraron en una corrección profunda tras el máximo histórico que Bitcoin marcó en octubre de 2025, cuando superó los 126,000 dólares. Al ceder los precios se achica la compraventa, y con ella las comisiones que cobra el exchange, una correlación casi mecánica que acompaña la evolución de las cuentas de la empresa desde su fundación.

Lo que distingue a esta fase ocurre en paralelo a esos números rojos: entre abril y junio, la participación de Coinbase en el volumen mundial de operaciones con activos digitales subió al 10.3%, un nivel sin precedentes, contra el 9.1% de los tres meses anteriores, según la propia compañía. La firma perdió dinero mientras ganaba cuota, un rasgo en apariencia contradictorio que resulta clave para entender hacia dónde se dirige.

El “Everything Exchange” como horizonte

En su hoja de ruta para 2026, difundida en enero, Armstrong —hoy CEO de Coinbase— fijó como primera prioridad expandir por todo el planeta el “Everything Exchange”, la plataforma de intercambio integral, con criptomonedas, acciones, mercados de predicción y materias primas, disponibles al contado, en futuros y en opciones. El 24 de mayo sumó ocho ámbitos en los que, a su juicio, el sistema financiero aún necesita actualizarse, entre ellos la tokenización de bienes reales, el trading global continuo, los pagos con stablecoins y la inteligencia artificial aplicada al riesgo, al crédito y al cumplimiento, recogió DiarioBitcoin.

Los movimientos concretos del año muestran que esa visión trasciende la narrativa: el 24 de agosto, Coinbase lanzó en Base acciones tokenizadas de Apple, Nvidia, Meta y Alphabet para inversionistas fuera de Estados Unidos, bajo el marco del Abu Dhabi Global Market (ADGM), respaldadas 1:1 por los títulos originales que Alpaca, un corredor y custodio habilitado, conserva en una estructura aislada de una eventual quiebra y supervisada por el regulador de ese centro, detalló CoinDesk. Cada token otorga un derecho directo sobre el papel subyacente, a diferencia de un simple derivado de precio, y puede negociarse las 24 horas en exchanges descentralizados como Aerodrome, con liquidación dentro de la red, frente al día hábil que Wall Street exige desde que entró en vigor, en 2024, el esquema T+1 de la SEC.

Aave, por su parte, anunció que las incorporará a su protocolo de préstamos en la versión que prepara, en una carrera por un segmento que, según proyecciones de Citi citadas por el mismo portal especializado, podría alcanzar 5.5 billones de dólares hacia 2030. Una semana antes del estreno de esos tokens, la compañía había presentado el US500, un contrato perpetuo sobre el S&P 500 que autocertificó ante la CFTC y que ofrece, de acuerdo con la ficha del producto, apalancamiento de hasta 20 veces, y que a siete días de su debut registró 100 millones de dólares de volumen en una sola jornada, precisó Armstrong.

El US500 completó una serie que la empresa inició con instrumentos atados a índices temáticos de inteligencia artificial, defensa y el Nasdaq-100. A la par, los mercados de predicción de Coinbase cruzaron por primera vez el umbral de los 100 millones de dólares en ingresos anualizados en el segundo trimestre, con un alza de 106% respecto de los tres meses previos, informó la firma.

El efecto de esa diversificación asoma en la composición de la facturación: el 88% de los ingresos netos del período ya no proviene del trading al contado de Bitcoin, suscripciones y servicios aportaron 555 millones de dólares, el 48% del total, y el saldo promedio de USDC en la plataforma marcó el récord de 20,000 millones, más del 30% de esa stablecoin en circulación al cierre de junio, desglosa el reporte a accionistas. Ese peso creciente responde tanto al avance de las nuevas líneas como a la contracción del negocio transaccional, dado que suscripciones y servicios también retrocedieron 12.2% interanual, consigna Reuters.

Entre el modelo nuevo y el viejo

El cambio no es gratuito, porque construir el “Everything Exchange” exige desembolsos en infraestructura, expansión regulatoria internacional —la base en Abu Dhabi forma parte de esa estrategia—, desarrollo de productos y captación de usuarios donde Coinbase carece de presencia histórica. Todo eso demanda recursos justo cuando la caja tradicional se contrae.

Las alternativas capaces de compensar la caída del spot —las acciones tokenizadas y los futuros perpetuos— existen, pero Coinbase llega tarde a ambas, sostuvo Jacob Zuller, analista de Third Bridge, en declaraciones a la mencionada agencia de noticias. Kraken opera xStocks desde 2025 y en marzo último, como anunció en su blog corporativo, selló una alianza con Nasdaq para tender un puente entre plazas supervisadas y redes descentralizadas, al tiempo que Binance conserva un alcance mundial más amplio, y los mercados de predicción de Coinbase, aunque crecen, resultan marginales frente al resto de su actividad.

Queda además una pregunta de fondo que los inversionistas todavía no resolvieron, pues el modelo de Coinbase sigue siendo cíclico en su núcleo: cuando Bitcoin sube, el volumen se expande, las comisiones aumentan y la empresa recupera la rentabilidad, y cuando retrocede ocurre lo contrario. La diversificación atenúa esa dependencia sin eliminarla, y mientras las nuevas líneas no ganen tamaño suficiente para cubrir la merma transaccional en fases bajistas, la vulnerabilidad estructural persiste.

Alesia Haas, directora financiera de la compañía, anticipó el 11 de septiembre, en la conferencia Global TMT de Citi, que los gastos de 2026 se verán “muy parecidos” a los de 2025, sin contar los cambios asociados a las recompensas en USDC. La lectura es doble: la firma no persigue el crecimiento a cualquier costo, aunque tampoco promete que el viraje sea rápido ni sencillo.

El espejo de la industria

Dicho lo anterior, queda claro por qué Coinbase es, en muchos sentidos, el indicador de mayor visibilidad sobre la salud del sector cripto regulado en Estados Unidos, y tres trimestres consecutivos de pérdidas en plena caída de precios no prueban que su fórmula esté rota, sino que la actividad continúa atada a sus vaivenes y que la madurez institucional no los suprime, apenas los vuelve más legibles. Al mismo tiempo, cuando lanza acciones tokenizadas de Apple y Nvidia y contratos perpetuos sobre el S&P 500, y habilita el uso de USDC como garantía en la compensación supervisada de derivados, un esquema que Marex anunció en julio con resguardo y conversión a cargo del exchange, traza la dirección hacia la que se corre la frontera entre la banca de siempre y las finanzas digitales.

La misión que Coinbase declara en su sitio corporativo es aumentar la libertad económica en el mundo, y lo que se modificó en 2026 es que la empresa ya no se limita a custodiar criptomonedas para quienes buscan exposición a ese mercado y construye, además, la infraestructura para que los instrumentos financieros convencionales funcionen sobre rieles de blockchain.

Si ese andamiaje prospera, la plataforma que hoy atraviesa un mal año podrá consolidarse como el lugar donde el dinero del siglo XXI cambia de manos, y si fracasa quedará atrapada entre dos públicos, demasiado tradicional para los nativos cripto y demasiado cripto para los inversionistas tradicionales, una disyuntiva sobre la que Armstrong juega en 2026 el capital de sus accionistas mientras Wall Street decide si creerle.

(*) El autor ha participado en el mercado financiero, básicamente en el Mercado de Valores desde 1983. Es graduado en curso Diplomado en DEFI y Cripto en Learning Heroes en España. Tiene 3 años operando en el mercado de criptomonedas tanto spot como stake y pools. Contacto aquí.