Altice ha implementado 14 proyectos sociales centrados especialmente en la formación técnica y digital de niños, niñas y jóvenes en comunidades vulnerables.

La conectividad y el acceso a la educación técnica son puertas de nuevas y mejores oportunidades para miles de jóvenes, Altice Dominicana ha asumido un compromiso concreto: usar la tecnología como una herramienta de inclusión, desarrollo y transformación social.

Bajo la visión corporativa de sostenibilidad que promueve el lema “Conectar nos hace grandes”, la empresa ha diseñado una estrategia integral enfocada en tres ejes clave: sostenibilidad ambiental, acción social y voluntariado, y desarrollo comunitario a través de la tecnología.

A lo largo de su primera década en República Dominicana, Altice ha implementado 14 proyectos sociales centrados especialmente en la formación técnica y digital de niños, niñas y jóvenes en comunidades vulnerables. Estas iniciativas han sido posibles gracias a la colaboración con 11 instituciones aliadas, con las que la empresa ha trabajado de forma coordinada para cerrar brechas sociales, ampliando el acceso a herramientas tecnológicas y conectividad de calidad.

La apuesta de Altice se basa en un principio claro: la transformación comienza cuando todos tienen acceso a las oportunidades que brinda la tecnología. Por eso, sus acciones no se limitan a ofrecer servicios de telecomunicaciones, sino que incluyen una inversión directa en proyectos comunitarios con impacto tangible.

Dos ejemplos recientes ilustran este enfoque. En Cristo Rey, una de las zonas más populosas de Santo Domingo, Altice apoyó la creación de una sala de realidad virtual en el Centro Futuro, permitiendo que jóvenes en situación de vulnerabilidad accedan a nuevas formas de aprendizaje interactivo, despertando su interés por carreras técnicas y tecnológicas. En el Instituto Politécnico Loyola, una institución de referencia en formación técnica, se instaló una sala de telepresencialidad, con el fin de ampliar el alcance de la educación especializada a estudiantes que, de otro modo, tendrían limitado acceso a este tipo de formación.

En ambos casos, Altice proporcionó el equipamiento, la instalación de fibra óptica y los servicios de conectividad necesarios para operar estos espacios, alineando su infraestructura tecnológica con un propósito social claro: crear condiciones reales para el desarrollo personal, académico y profesional de las nuevas generaciones.

Para la empresa, esta visión está anclada en una convicción profunda. “Creemos firmemente que ningún dominicano debe quedar excluido de los conocimientos y herramientas que hoy determinan el futuro”, ha expresado Danilo Ginebra, CEO de Altice Dominicana. Esta filosofía se refleja también en su despliegue continuo de redes de fibra óptica y la expansión de la red 5G, buscando democratizar el acceso a una conectividad avanzada en todo el territorio nacional.

Altice entiende que conectar va más allá de lo técnico. Se trata de conectar a las personas con oportunidades, con herramientas que les permitan superar barreras estructurales y construir un mejor futuro. En esa dirección, su modelo de sostenibilidad busca integrar la innovación tecnológica con el desarrollo humano, mostrando que la tecnología puede y debe tener un impacto directo en la vida de las comunidades.

Con cada iniciativa, Altice refuerza una visión de país más justo, inclusivo y conectado, donde la transformación digital se convierte en motor de progreso para todos.