Un reporte de coldwell banker revela que el 28.5% de las propiedades de lujo vendidas en 2024 en el área de uvita-dominical-ojochal, en Costa Rica, tenía un precio superior a 2 MDD, con transacciones destacadas que superaron los 3 MDD. Los datos apuntan a un mercado de lujo sólido con ventas importantes de propiedades de alto valor.
En la comunidad de Escaleras, un área de selva montañosa a más de 2,000 pies de altura sobre el nivel del mar, situada en la Zona Sur de Costa Rica, una panorámica amplia del Pacífico da la bienvenida. La pendiente pronunciada que caracteriza a este vecindario lo explica. A 15 minutos de Uvita y Dominical, Escaleras permite observar la popular ‘cola de ballena’ en el Parque Nacional Marino Ballena, la Isla del Caño y las paredes verdes de bosque lluvioso, sus cascadas y playas.
Tras culminar un recorrido de cinco horas a través de la carretera costera, inicia la visita a este vecindario desarrollado en el distrito de Bahía Ballena. Benjamin Morris, CEO de Paradise Homes, una empresa dedicada a la construcción de residencias de lujo que se integran a la biodiversidad local, nos da la bienvenida en una residencia de arquitectura moderna, amplios jardines, techos altísimos y ventanas panorámicas que se funden con el paisaje exterior. Junto a la cocina, nos abraza la selva densa y en el horizonte, miramos el océano casi infinito.
LUJO ENCLAVADO EN LA SELVA COSTARRICENSE
Morris no disimula su entusiasmo al mostrarnos la zona. Mientras recorremos las diferentes propiedades, es sencillo entender por qué sus clientes están dispuestos a pagar más de 3 millones de dólares (MDD) por un inmueble que visitarán ocasionalmente: se trata de edificaciones enclavadas en la jungla costarricense, rodeadas de biodiversidad y bañadas por la quietud de espacios ausentes de ruido citadino, humo o cemento.
Para el empresario estadounidense con más de 20 años en el país, escalar el negocio no significa construir más casas en menos tiempo, sino construir con “consistencia e integridad”. En su compañía desarrollaron un modelo verticalmente integrado para controlar todo el proceso: desde la arquitectura y el diseño, hasta la construcción, el amueblado y la administración de propiedades. Lo que elimina la dependencia de constructores externos y garantiza que se cumplan los estándares de calidad en cada etapa.
Su compañía prioriza el empleo local, la construcción ecoamigable y el uso de tecnologías como la energía solar y las piscinas de ozono, desarrollando alianzas selectivas con empresas y prácticas sostenibles garantizando la contribución tanto a un entorno saludable como al fortalecimiento de la comunidad en Costa Rica.
“Escalamos replicando este modelo en diferentes regiones mientras mantenemos la exclusividad. Nuestro objetivo no es el volumen, sino comunidades con legado a largo plazo, donde convergen el diseño, la sostenibilidad y el estilo de vida”, nos cuenta.
En los últimos cinco años, las propiedades de Paradise Homes han promediado entre 1.5 MDD y 3.5 MDD, con una demanda creciente, impulsada por la reputación de Costa Rica como destino seguro, estable y ambientalmente consciente: “Es realmente interesante notar cómo el mercado ha cambiado. Los precios se han apreciado de manera sostenida en algunos casos, más de un 20%, a medida que la oferta de terrenos premium cerca de la costa del Pacífico Sur se contrae y los compradores globales buscan refugio en la combinación única de belleza natural y estabilidad política de Costa Rica. Los inversionistas ven no sólo una residencia de lujo, sino también valor a largo plazo”, explica Morris.

LA INVERSIÓN
Daveed Hollander, presidente de la franquicia inmobiliaria internacional Coldwell Banker en Costa Rica, comparte que según un informe de mercado para el área de Uvita-Dominical-Ojochal, se ha vendido un número significativo de propiedades de lujo durante el último año. El informe de Coldwell Banker, correspondiente al mercado interno de principios de 2025 indica que el 28.5% de las propiedades de lujo vendidas en 2024 tenían un precio superior a los 2 MDD, con muchas transacciones destacadas que superaron los 3 MDD.
La relación promedio entre el precio de lista y el precio de venta fue del 91.7%, lo que sugiere que los vendedores se acercaron a sus precios de venta solicitados. De acuerdo con Hollander, si bien no se dispone públicamente de un monto total de ventas preciso para los últimos 12 meses, los datos apuntan a un mercado de lujo sólido con fuertes ventas de propiedades de alto valor.
El promedio de las casas de lujo vendidas en 2024 tenía cuatro dormitorios y cuatro baños, y el 92% de estas viviendas tenían vista al mar. El precio promedio por pie cuadrado fue más alto en Uvita con 312 dólares, seguido de Dominical con 306 dólares, mientras que Ojochal experimentó una disminución en los precios promedio, a 208 dólares por pie cuadrado. Esto sugiere una tendencia hacia propiedades de lujo más grandes y modernas en Uvita, impulsada por las mejoras en la infraestructura”, detalla.
En cuanto al retorno de inversión (ROI, por sus siglas en inglés), el potencial de obtener un rendimiento sólido es una parte clave del atractivo de este mercado. Comprar una propiedad de lujo en la zona, para alquiler vacacional no es sólo poseer una segunda vivienda; se trata de adquirir un activo que genere ingresos.
“Si un comprador adquiere una villa por unos 2 millones de dólares, esto es lo que puede esperar: desde mi experiencia, una villa de alta gama y bien gestionada en nuestra zona puede generar unos ingresos brutos anuales de aproximadamente 90,000 dólares. Vemos excelentes tasas de ocupación, especialmente durante nuestra temporada alta, de diciembre a abril”, dibuja el experto.
Con lo anterior, un inversor podría anticipar un rendimiento neto de aproximadamente un 5-8% anual. “Es un rendimiento muy saludable, especialmente considerando el potencial de apreciación a largo plazo de la propiedad en nuestro mercado en rápido crecimiento”.
Mientras tanto al norte, desde la provincia de Guanacaste, Hernán Imhoff, presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de Tamarindo, afirma que el mercado inmobiliario, especialmente en la costa que incluye Papagayo, Zapotal, Las Catalinas, Flamingo, Tamarindo, Pinilla y Nosara, se caracteriza por una fuerte demanda de compradores internacionales, en particular de Estados Unidos y Canadá.
En ello inciden factores como la conectividad aérea con vuelos directos desde Norteamérica; el turismo de alto nivel que generan ecosistemas de inversión en villas, condominios y hoteles boutique; la escasez de una oferta premium con la disponibilidad limitada de terrenos frente al mar que eleva el valor de los activos y mantiene la plusvalía.
Imhoff asegura que el ROI anual promedio se ubica entre 6% y 10% para propiedades en alquiler vacacional bien gestionadas, mientras que la tasa de capitalización promedio oscila entre 5% y 7%, dependiendo de la ubicación y tipo de propiedad.
Así, en Guanacaste predominan el perfil de compradores de segunda vivienda, como norteamericanos de alto poder adquisitivo que buscan una residencia vacacional con potencial de renta y los fondos y desarrolladores interesados en proyectos hoteleros, residenciales de lujo y productos con venta a plazo. “En años recientes también se observa un aumento de inversionistas europeos, aunque en menor escala”.
El auge turístico es el principal impulsor del real estate en esta zona. Destaca el incremento de la plusvalía, donde cada punto de crecimiento en el turismo incrementa la demanda de hospedaje y, por ende, de propiedades vacacionales; igualmente la expansión de infraestructura, con hospitales privados, colegios internacionales y servicios básicos que refuerzan el atractivo para inversionistas y el segmento náutico, donde la región se está consolidando como un punto estratégico en la ruta Pacífico (California–México–Centroamérica– Panamá–Galápagos).
NORTEAMÉRICA A LA CABEZA
Las tendencias recientes del mercado muestran que el perfil de comprador en el área de Uvita-Dominical-Ojochal es principalmente internacional. La mayoría de los compradores provienen de Estados Unidos, seguidos por Canadá y Europa. “Aunque los porcentajes específicos pueden variar, una gran parte de las consultas y transacciones internacionales provienen de estas regiones; también hay un número pequeño pero creciente de compradores de Centroamérica”, asegura el presidente de Coldwell Banker.
“La mayoría de nuestros compradores son internacionales, con una fuerte inclinación hacia Norteamérica. Estimo que entre el 70 y el 80 porciento de nuestros clientes son de Estados Unidos y Canadá. Esto se debe a nuestra proximidad, las tasas de cambio favorables y los valores culturales compartidos en torno al estilo de vida y la inversión”, afirma. Europa representa otra porción significativa, probablemente alrededor del 10-15%, con un interés destacado por parte de Alemania, Suiza y el Reino Unido. El 5-10% restante son compradores de Centroamérica y otras regiones.
Desde su perspectiva, el mercado en la región de Uvita-Dominical-Ojochal es excepcionalmente atractivo por la estabilidad del país, los derechos de propiedad sólidos, el ecoturismo, la sostenibilidad y el estilo “Pura Vida”.
“A diferencia de muchos lugares en Centroamérica, Costa Rica tiene una democracia fuerte y de larga data. Esto ofrece un entorno seguro y predecible para la inversión extranjera, lo cual es un gran alivio para nuestros clientes”, puntualiza. Por otra parte, “los extranjeros tienen los mismos derechos que los ciudadanos en cuanto a la propiedad de la tierra. Cada propiedad está registrada, lo que garantiza transparencia y protección para cada comprador”, analiza Hollander.
También destaca la reputación internacional del país en materia de conservación, lo que atrae a un tipo de comprador específico y de alta calidad que valora el desarrollo responsable y de baja densidad, y que quiere ser parte de una comunidad que realmente respeta su entorno.
Además, “la gente viene aquí por la mezcla perfecta de belleza natural, aventura al aire libre y una forma de vida tranquila. Es un escape ideal para jubilados, trabajadores remotos o cualquiera que busque un ritmo de vida más saludable”.
Sin pasar por alto que “no hay impuesto sobre las ganancias de capital para las personas en la venta de bienes raíces si es su casa principal, lo que lo convierte en una excelente inversión a largo plazo”.
CUESTIÓN DE ADAPTABILIDAD
El negocio inmobiliario de lujo suele ser sensible a los cambios económicos y geopolíticos. Así, es necesario considerar estrategias para mantener la rentabilidad y asegurar que Costa Rica siga siendo un destino atractivo frente a otros mercados competidores de la región.
El CEO de Paradise Homes indica que orientan sus esfuerzos a tres pilares. En primer lugar, el cumplimiento y la transparencia, donde todas las transacciones se estructuran a través de cuentas de depósito en garantía (escrow) reguladas, lo que respalda la seguridad jurídica para los inversionistas internacionales. Este nivel de cumplimiento genera confianza en tiempos globales inciertos.
En segundo lugar, el valor diversificado; “más allá de las viviendas, creamos ecosistemas de estilo de vida completos: comunidades con amenidades de bienestar, administración de propiedades y programas de renta. Esto ofrece flexibilidad a los propietarios, ya sea que deseen vivir a tiempo completo, parcial o invertir para obtener rendimientos”. Y nos aseguramos de que nuestros proyectos encarnen la narrativa de Pura vida de forma auténtica, “desde el diseño sostenible hasta la integración con la comunidad”.
EL ROSTRO SOSTENIBLE
Muchas propiedades en las zonas de Uvita, Dominical y Ojochal están diseñadas o comercializadas como ecológicas. “La demanda de viviendas sostenibles ha aumentado significativamente, lo que ha influido en nuestra oferta”, explica el presidente de Coldwell Banker.
En Costa Rica, el ser ecológico no es sólo un término de marketing; es un valor fundamental, con muchas viviendas que cuentan con paneles solares, sistemas de recolección de agua de lluvia y enfriamiento pasivo: “También nos centramos en propiedades en zonas de baja densidad con áreas verdes protegidas, garantizando que el desarrollo respete el medio ambiente”.

Para el CEO de Paradise Homes, la sostenibilidad no es un añadido, sino la base. Asegura que su proyectos “comienzan con diseño sensible al sitio, integrando las viviendas en el paisaje en lugar de imponerse a él. Trabajamos con materiales ecosostenibles, madera de origen responsable, acabados de bajo contenido de compuestos orgánicos volátiles (COV) y sistemas de alta eficiencia energética”.
Y muchos de su proyectos buscan la certificación EDGE (Excellence inDesign for Greater Efficiencies), y se alinean con los estándares esencial COSTA RICA, que enfatizan la sostenibilidad, la responsabilidad social y la innovación.
No obstante, hay alertas en regiones como Guanacaste, donde Imhoff, de la Cámara de Comercio y Turismo de Tamarindo, alerta que el dinamismo inmobiliario enfrenta varios desafíos: infraestructura pública limitada, debido a que el agua potable, la seguridad, las carreteras y el manejo de los residuos siguen siendo cuellos de botella; la sostenibilidad ambiental, que implica proteger los recursos naturales frente al crecimiento acelerado, recordando que “Guanacaste depende de mantener su atractivo ecológico como diferencial competitivo”.
A lo anterior, suma la accesibilidad y la vivienda local: el auge eleva precios, lo que genera presión sobre las comunidades locales y la necesidad de proyectos inclusivos y la regulación y los permisos, ya que la burocracia estatal puede retrasar proyectos y afectar la competitividad.
